jueves 2 de julio de 2009
¿A Quien Ayuda el Bono Previsional por Hijo?
Desmenuzando la joyita de Bachelet.
El sistema previsional chileno es, como muchas otras instituciones nacionales, algo especial, sui generis, inentendible para quién le busque alguna lógica. Las cotizaciones previsionales que son descontadas por planilla en vez que servir para amortizar el gasto público, solidario, en las pensiones actuales, se deposita en instituciones financieras que las "administran". Lo surrealista comienza cuando nos enteramos que a estas instituciones se les paga por administrar el dinero y ¿adivinen de donde salen esos pesitos? Sí, adivinó, del propio bolsillo del cotizante.
Es algo así como si le pagáramos al banco por guardar nuestro dinero allí.
Pero aquí no terminan las "particularidades". Cómo este dinerito suma una billonada, las instituciones no guardan este dinero, sino que lo apuestan en el sistema bursátil. Si es que ganan, usted gana el interés deducidas las generosas comisiones pero si pierden, además de ver disminuidos sus fondos deberá pagar por el trabajo mal realizado. El dinero de las pensiones alimentan el sistema bursátil por lo que dinero a bajo costo, a muy bajo interés, llega a las grandes tiendas, a lo que los siúticos le llaman el retail, para que compren baratijas en China y se las vendan a usted con intereses usurarios.
Este sistema se le ocurrió al chicago boy José Piñera, hermano de tatancito, candidato de una de las tres coaliciones de caraduras que compiten por la Moneda (vaya nombre para un palacio de gobierno)
Hablando de Piñera, al lindo en las elecciones pasadas se le ocurrió la genialidad proponer una jubilación para las dueñas de casa: "Las labores domésticas también son un trabajo" -dijo- con su fría sonrisa característica. Pero no era tan sólo una epifanía, ni una serendipia, la propuesta consistía en que cuantiosos recursos públicos irían a parar a las AFP (administradoras de fondos de pensiones). Cuando dijo eso pensé "putas el hueón cara de cemento".
Pero su propuesta al final fue tomada en cuenta ¿Por quién? ¿Por sus colegas Zarkozy, Uribe o Berlusconi? No, por la presidenta más popular del mundo y sus alrededores, la socialité Michelle Bachelet Jeria.
Dos sueldos mínimos mensuales, por una sola vez, y por hijo, a cada mujer... perdón, a la AFP de cada mujer. Si todo sale bien y llueve café, mandioca y macoña, esos escuálidos morlacos le servirán para aumentar su pensión, según cálculos optimistas de adeptos a la economía ficción de unas quince lucas mensuales. Es decir, por haber soportado nueve meses a un parásito en el vientre, amamantarlo, criarlo, curarlo de la depresión y la adicción a alucinógenos, todo eso para que este nuevo engrane trabaje para los chupasangres de este país reproduciendo la miseria, la mano de obra descalificada. Esta mujer, por no usar te de cobre, pastillas anticonceptivas, seguramente por creerle a esos tarados que andan con sotana, recibirá al mes una suma tan suculenta que a penas alcanza hoy para un balón de gas de quince kilos y diez litros de parafina.
La gran mentira detrás de esto es que cualquier chileno para obtener una pensión de sobrevivencia deberá haber trabajado cabeza gacha 48 años ganando al menos cuatro sueldos mínimos. De lo contrario, insisto según cálculos de ficción y optimistas, deberá optar por una pensión mínima asistencial, que al ritmo que va no alcanzará ni para existencial. Por lo tanto el "dineral" recibido por los hijos sólo será útil si es que cotizó lo suficiente para que ese dinero no caiga en el pozo voráz de las cuentas previsionales, que cuando se trata de chauchas a penas alcanza para pagar las comisiones. Según mis cálculos una mujer sólo podría obtener una pensión decente pariendo unos veinte hijos antes de los veinticinco años.
El juego previsional funciona del siguiente modo: El dinero público se va a ciertos privados para que jueguen y lucren con él, los pobres están jodidos entonces tarde o temprano serán tratados como mendicantes por el fisco, eso siempre y cuando en el futuro existan recursos para ello. Mientras ese dinero sirve para hacer más dura la vida de los mendicantes actuales y asegura que su situación se desmejore; si los niños ricos pierden la plata en el acto el fisco acudirá a su rescate con dinero de los impuestos que debería servir para ayudar a los necesitados, no a los que lucran gracias a ellos.
Como las AFP han perdido millones jugando a la bolsa el gobierno socialité, con su actitud progre de balneario, no encuentra nada mejor que socializar una vez más las pérdidas y de paso sobarle el lomo a su fans club. Cuando tenga una hija le pondré Michelle pero si llego a tener un banco se llamará Bachelet.
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miércoles 1 de julio de 2009
Honduras: Lo Que Se Nos Escapa en el Apuro.

Un poco más allá del periodismo CNN y anti CNN.
La respuesta unívoca y contundente de los estados, organizaciones internacionales e individuos, en este preciso orden pues eso ha hecho la diferencia, ha conseguido que se inste con fuerza al respeto de la clausula democrática de la OEA.
Qué más que aplaudir este innovador acontecimiento el cual refrenda la sólida respuesta internacional ante la violación a la soberanía ecuatoriana por parte del ejército yanqui colombiano, de la matanza en Bolivia y la masacre de Bagua. Ya podemos hablar de una tendencia; los actos aberrantes cotidianos de antaño no podrán producirse con la misma impunidad de antes.
Lo anterior no habría sido posible sin la solidificación de los vínculos intramericanos liberados de la mediación gringa, y del declinar el gigante estadounidense, ambos procesos correlativos e irreversibles.
Lo diferente a los conflictos anteriores que llevaron a un retroceso de Colombia y EEUU, de la oposición Boliviana y del gobierno de Alan García respectivamente, es que la cuestión hondureña está lejos de superarse pues no sólo requiere de la abstención de quién da el paso ofensivo sino que de un reordenamiento de fuerzas en la nación centroamericana. No basta deponer a Micheletti y reponer a Zelaya, ojalá todo fuera tan sencillo como la opinión hormonalmente apresurada juzga estos asuntos.
Ha sido el congreso quien ha respaldado la acción militar en contra del presidente, y han sido los máximos tribunales quienes han dotado a ambas acciones de legalidad así como habían preparado el terreno anulando el decreto de destitución del comandante en jefe y declarado la inconstitucionalidad de la consulta plebiscitaria.
Al llegar Zelaya, ¿deberá mediante un autogolpe remover a militares, jueces y congresistas?
Esta es la cuestión que a muchos se les ha escapado en su automática condena al golpe de estado de Honduras. Desde luego que nadie quiere que vuelvan los tiempos de los dictadores de derecha pero esas objeciones de principio ¿acaso no son también una crítica velada a los procesos cubano y venezolano? Defender a la democracia liberal en sí misma y sin matices es el riesgo que se ha asumido al condenar el golpe hondureño, sin defender al mismo tiempo el proceso de Zelaya, por lo demás un golpe blanco que no ha producido las víctimas comunes en casos similares de antaño. Me refiero a que se debe realizar una defensa menos formalista y material, y política, del mandatario depuesto antes que condenar en sí a un golpe de estado. De hecho Chávez eso es lo que ha hecho, y ha sido tal el consenso en el repudio al golpe que hasta México, el Banco Mundial y los EEUU (en ese estricto orden) han conservado su posición pese a ello.
Desde otra óptica los intentos de justicia internacional en cuestiones políticas no goza de buenos precedentes desde Nüremberg a Bagdad, pasando por la London Clinic hasta el "suicidio" de Milosevic, sin olvidar las intromisiones de la corte penal internacional recién creada en África y la autotutela en contra de la "piratería" en el océano índico.
Mi crítica a la posición de principio que han adoptado algunos al condenar el golpe va además hacia lo contraproducente que puede ser:
La crisis económica recién comienza y los países en la región que serán más afectados por ella serán los que se han apoyado en el árbol podrido, EEUU, y en sus ramas, es decir, sus infestos dólares y bonos del tesoro. Chile, por ejemplo, en vez que reservar las toneladas de oro que exporta ha preferido comprar bonos basura yanqui que valdrán menos que un patacón para cuando se concrete el nuevo modelo financiero mundial propuesto por China y Rusia, y que le simpatiza en privado a todo el mundo salvo a los gringos. Cuando eso ocurra, y se consolide que una dictadura, es decir China, asuma el poder imperial, múltiples conflictos estallarán en las zonas más golpeadas ¿seremos tan fundamentalistamente democráticos para entonces? ¿Condenaremos los intentos populares de saltarse una fila impuesta por el capital para su beneficio?
El periodismo CNN ha producido un daño irreparable a la producción de información masiva, tan grande que ni siquiera la proliferación de la Internet, que nos hace en potencia a periodistas a cada uno de nosotros, ha podido resolver. Para lidiar contra la información falsa desde el norte promovemos falsedades conforme a nuestros intereses desde el sur. Pero a veces es aún peor: Flotamos como una hoja al viento entre acontecimiento y acontecimiento sin dimensionar sus contextos, sin constatar las regularidades, coleccionando causas de doble click llegando tarde mal y nunca a todas ellas por la ansiedad de ser actor compulsivo de cada una.
Esta vez el automatismo mimético redundo en una moda con resultados, hasta ahora, debemos celebrar, pero dudo que para la próxima vez tengamos tanta suerte. De hecho dudo que esta historia culmine en la consolidación del final feliz que estamos celebrando.
Qué más que aplaudir este innovador acontecimiento el cual refrenda la sólida respuesta internacional ante la violación a la soberanía ecuatoriana por parte del ejército yanqui colombiano, de la matanza en Bolivia y la masacre de Bagua. Ya podemos hablar de una tendencia; los actos aberrantes cotidianos de antaño no podrán producirse con la misma impunidad de antes.
Lo anterior no habría sido posible sin la solidificación de los vínculos intramericanos liberados de la mediación gringa, y del declinar el gigante estadounidense, ambos procesos correlativos e irreversibles.
Lo diferente a los conflictos anteriores que llevaron a un retroceso de Colombia y EEUU, de la oposición Boliviana y del gobierno de Alan García respectivamente, es que la cuestión hondureña está lejos de superarse pues no sólo requiere de la abstención de quién da el paso ofensivo sino que de un reordenamiento de fuerzas en la nación centroamericana. No basta deponer a Micheletti y reponer a Zelaya, ojalá todo fuera tan sencillo como la opinión hormonalmente apresurada juzga estos asuntos.
Ha sido el congreso quien ha respaldado la acción militar en contra del presidente, y han sido los máximos tribunales quienes han dotado a ambas acciones de legalidad así como habían preparado el terreno anulando el decreto de destitución del comandante en jefe y declarado la inconstitucionalidad de la consulta plebiscitaria.
Al llegar Zelaya, ¿deberá mediante un autogolpe remover a militares, jueces y congresistas?
Esta es la cuestión que a muchos se les ha escapado en su automática condena al golpe de estado de Honduras. Desde luego que nadie quiere que vuelvan los tiempos de los dictadores de derecha pero esas objeciones de principio ¿acaso no son también una crítica velada a los procesos cubano y venezolano? Defender a la democracia liberal en sí misma y sin matices es el riesgo que se ha asumido al condenar el golpe hondureño, sin defender al mismo tiempo el proceso de Zelaya, por lo demás un golpe blanco que no ha producido las víctimas comunes en casos similares de antaño. Me refiero a que se debe realizar una defensa menos formalista y material, y política, del mandatario depuesto antes que condenar en sí a un golpe de estado. De hecho Chávez eso es lo que ha hecho, y ha sido tal el consenso en el repudio al golpe que hasta México, el Banco Mundial y los EEUU (en ese estricto orden) han conservado su posición pese a ello.
Desde otra óptica los intentos de justicia internacional en cuestiones políticas no goza de buenos precedentes desde Nüremberg a Bagdad, pasando por la London Clinic hasta el "suicidio" de Milosevic, sin olvidar las intromisiones de la corte penal internacional recién creada en África y la autotutela en contra de la "piratería" en el océano índico.
Mi crítica a la posición de principio que han adoptado algunos al condenar el golpe va además hacia lo contraproducente que puede ser:
La crisis económica recién comienza y los países en la región que serán más afectados por ella serán los que se han apoyado en el árbol podrido, EEUU, y en sus ramas, es decir, sus infestos dólares y bonos del tesoro. Chile, por ejemplo, en vez que reservar las toneladas de oro que exporta ha preferido comprar bonos basura yanqui que valdrán menos que un patacón para cuando se concrete el nuevo modelo financiero mundial propuesto por China y Rusia, y que le simpatiza en privado a todo el mundo salvo a los gringos. Cuando eso ocurra, y se consolide que una dictadura, es decir China, asuma el poder imperial, múltiples conflictos estallarán en las zonas más golpeadas ¿seremos tan fundamentalistamente democráticos para entonces? ¿Condenaremos los intentos populares de saltarse una fila impuesta por el capital para su beneficio?
El periodismo CNN ha producido un daño irreparable a la producción de información masiva, tan grande que ni siquiera la proliferación de la Internet, que nos hace en potencia a periodistas a cada uno de nosotros, ha podido resolver. Para lidiar contra la información falsa desde el norte promovemos falsedades conforme a nuestros intereses desde el sur. Pero a veces es aún peor: Flotamos como una hoja al viento entre acontecimiento y acontecimiento sin dimensionar sus contextos, sin constatar las regularidades, coleccionando causas de doble click llegando tarde mal y nunca a todas ellas por la ansiedad de ser actor compulsivo de cada una.
Esta vez el automatismo mimético redundo en una moda con resultados, hasta ahora, debemos celebrar, pero dudo que para la próxima vez tengamos tanta suerte. De hecho dudo que esta historia culmine en la consolidación del final feliz que estamos celebrando.
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Esa Izquierda Liberal de la que Tanto se Parlotea.

Decir Socialismo de Balneario es más adecuado.
El liberalismo es un acervo doctrinario que maduró entre doscientos y trescientos años, dependiendo de los autores que consideremos sus exponentes, antes de transformarse en una fuerza política y asaltar el poder del Estado. Al hacerse gobierno impuso la democracia censataria, es decir, un sistema aristocrático más eficiente que el monárquico nobiliario; los caros principios esenciales del hombre no alcanzaban a los pobres, niños, mujeres, ancianos desvalidos y por supuesto tampoco a los esclavos. Napoleón Bonaparte emprendió una campaña liberalizadora por Europa sin embargo sus propias colonias se rebelaron, siendo Haití la única vencedora en ese proceso. Este sistema con pequeñas modificaciones formales es el que aún nos gobierna.
La izquierda, en cambio, nace al alero de uno de los primeros gobiernos liberales o más bien en su traumático establecimiento, es decir, la revolución francesa. Independiente de los valores no europeos que han enriquecido la doctrina de la izquierda su origen es típicamente europeo y liberal, se trata de una radicalización de la misma doctrina que había madurado doscientos o trescientos años desde un intuitivo humanismo. Tanto los primeros izquierdistas como los que aún algunos veneran como auténticos profetas discurrían sobre lo mismo: Extender los derechos esenciales del hombre a todos los hombres. Entre la monarquía y el liberalismo existían considerables diferencias intraoligárquicas pero ninguna para los oprimidos salvo el que el sistema de poder más eficiente hacía más precaria la existencia para los más vulnerables. Guardando las proporciones, para una persona en la extrema pobreza que gobierne una dictadura o una democracia liberal es una situación irrelevante, no deja de ser una disputa intraoligárquica, abstracta, que no afecta ni mejora su situación objetiva.
¿Izquierda Liberal?
Por la razón histórica anotada la izquierda es, necesariamente liberal, pero al ser una radicalización del liberalismo o mejor dicho, el genuino propósito de llevar a cabo ese programa gastado de tanto hablarse de él de los dientes hacia afuera, existe una diferencia abismante entre ser de izquierda y ser liberal. El liberal se sirve de una doctrina desarrollada por las mentes más lúcidas de los últimos quinientos años para justificar en las masas un programa político y económico absolútamente contrario a sus postulados. El liberalismo discursa sobre los derechos esenciales del hombre mientras promueve un sistema que no es otra cosa que la continuación de la ley de la selva. De este modo confunde y adormece a las masas prometiendo que en un futuro distante y siempre inalcanzable progresaremos y por fin regirán esos valores para todos; sobre tal promesa -o amenaza velada- se exige el acatamiento a las injustas normas del juego que sólo benefician a unos.
Preliminarmente podemos concluir que o toda la izquierda es liberal o que ambos conceptos se repudian debido que los liberales sólo se sirven del discurso para promover un sistema antiliberal. Un sistema que según las trampas lingüísticas que nosotros mismos hemos posibilitado hoy por hoy denominamos neoliberalismo en su versión más extrema.
El Antiguo Régimen.
El término antiguo régimen surgió en el mismo momento que el de izquierda, es decir, al fragor de las disputas entre jacobinos y girondinos. Los defensores del antiguo régimen eran los reaccionarios, los que querían que retornara la monarquía, los que pretendían que el reloj se atrasara pues el progreso era entendido como el curso natural de la historia.
El proceso de desmonarquización culminó en gran parte de Europa con las guerras napoleónicas pese a los vanos intentos de restauración, la burguesía había triunfado. Pero aún la mayor parte del mundo, tanto en población como en territorio, seguía siendo monárquica y feudal; el proceso de desfeudalización aún no concluye, basta mirar hacia Bolivia, Brasil y Paraguay.
Tal situación es la que hace que muchos se confundan y hasta hoy en los lugares recientemente desfeudalizados o aún feudalizados se tiende a mirar a la derecha urbana e ilustrada con cierta indulgencia por parte de la izquierda, a esto contribuyen las tácticas escritas para la revolución Rusa, quienes enfrentaban el mismo problema pero hace CIEN años, creyéndose que sellando alianzas tácticas con los liberales se fortalece estratégicamente la posición de la izquierda.
Gracias a esta triada, irreal pero teórica y ligüísticamente asentada, se ha realizado la nefasta distinción entre derecha, izquierda y centro. Tal brutalidad autoriza a otras equivalentes como hablar de centro-derecha o centro-izquierda.
Desde luego que los reaccionarios aún existen, aún están los que quieren azotar con su fusta y por sí mismos a los pobres que se rebelan. Pero eso no nos debe confundir que tanto reaccionarios como liberales son defensores del sistema existente, y por lo tanto están no sólo a nuestra derecha sino que a la derecha.
Conclusión General.
Por lo mismo hablar de izquierda liberal, mediante la impostura de dividir en tres las posiciones políticas estratégicas (defender lo existente, oponerse a lo existente y ninguna de las anteriores) es tan absurdo como hablar de centro izquierda o centro derecha, pues dicho centro no pasa de ser un cazabobos. Dentro de la derecha existen diferencias, eso está claro, como las miles que existen dentro de la izquierda. Existen derechistas que pretenden más uso de la fuerza y menos de la legitimación ideológica mediante el uso discursivo del liberalismo y viceversa, pero ambos defienden lo existente, es decir, un sistema aristocrático que procura felicidad para una proporción ínfima de la población mundial a costa de la explotación de la mayoría.
Hablar de izquierda liberal es tan absurdo como decir derecha antipatronal, revolucionaria o antisistémica.
Conclusiones para Chile.
El soslayar estas obviedades que acabo de sintetizar, que pueden ser consideradas por algunos incluso una ofensa el que las mencione, trae efectos PRACTICOS catastróficos.
Hace más de dieciocho años se produjo la última ruptura importante en la concertación que aún gobierna; ya en esa época para los grupos más prudentes de la izquierda chilena se hacía intolerable sostener una coalición política con acérrimos defensores de lo existente que no tenían ninguna intención de producir las reformas estructurales mínimas que exigía la decencia. La concertación se consolidó a principios de los noventa como una derecha propiamente tal, incapaz de confundirse hasta por el más desprevenido como centro derecha. Sus ideólogos han profitado hasta hoy de una derecha minoritaria reaccionaria, ultra conservadora, integrista y militarista, para hacer creer a la población que eso es ser de derecha. Mientras se ha continuado e inclusive se han radicalizado las políticas de la dictadura.
Después del affair Cura Pizarro y Max Neff, la izquierda se propuso una táctica electoral de resistencia pero ha cometido el error de considerar como aliado natural a la concertación debido a los vínculos afectivos solidificados durante la dura represión militar. Por lo tanto las campañas de izquierda siempre fueron desde entonces fachadas para asegurar votos a la derecha concertacionista; similar a los acarreos de principio de siglo los llamados a votar por un candidato que seguramente saldría tercero envalentonaría a la dirigencia para solicitar que dirimiera entre el mal menor en segunda vuelta so pretexto de la verdad y la justicia en un comienzo y luego del término de la exclusión. Sabemos que ambos han sido tan sólo estafas masivas peores en cantidad de afectados que la de los quesitos.
Si la izquierda continuaba majaderamente con Hirsh posiblemente se conseguiría tarde o temprano la victoria electoral tal cual en un momento sucedió con el Pije Allende. Pero para eso se requería unidad y coherencia, lo cual era destruido siempre en segunda vuelta por la absurda conclusión teórica de alguna dirigencia de considerar aliados naturales a la concertación.
Finalmente esa errónea concepción quebró la frágil unidad de la izquierda en un momento de crisis y en que numéricamente más ha crecido un votante potencial para un conglomerado unitario. Precisamente cuando la concertación puso al candidato más derechista (reaccionario) que podría colocar haciendo estériles de inmediato los argumentos -argucias- condescendientes con la alianza gobernante.
En vez que un Hirsh disputando el segundo lugar, llegando sólido a segunda vuelta, y quizá triunfando si es que llegaba a dicha instancia con Piñera, tenemos a Arrate y Navarro peleándose en el suelo por los despojos, y a Ominami riéndose de todos nosotros. Jorge Arrate, que tan sólo hace unos cuantos meses le calló la chaucha que la concertación es una estafa, con Navarro, quien fue electo senador en un partido socialista que utiliza la bandera roja como patente de corso.
Aquellos que vituperan en contra de la teoría deben enterarse tarde o temprano que han sido estas cuestiones academicistas, de iluministas, de bibliófilos, las que han sellado la derrota no el consecuente trabajo de base que no se ha detenido. Ha sido el error de algunos dirigentes lo que ha producido este horror: Una derrota contundente, categórica y que además amenaza la continuación unitaria en la lucha.
Es urgente que la izquierda se de por enterada que su teoría ha fracasado una vez más y que no se puede seguir recurriendo a ella salvo que se quiera continuar en el fracaso. Esto tenemos que hacerlo con la urgencia y seriedad que amerita pues el fracaso en diciembre es un hecho consumado y de nada sirve invertir balas en jotes; nos arriesgamos a que cunda el pánico y algunos crean que esto se puede hacer sin pensar, sin reflexionar, justo aquello que la derecha quiere para exterminarnos o amancebarnos.
La izquierda, en cambio, nace al alero de uno de los primeros gobiernos liberales o más bien en su traumático establecimiento, es decir, la revolución francesa. Independiente de los valores no europeos que han enriquecido la doctrina de la izquierda su origen es típicamente europeo y liberal, se trata de una radicalización de la misma doctrina que había madurado doscientos o trescientos años desde un intuitivo humanismo. Tanto los primeros izquierdistas como los que aún algunos veneran como auténticos profetas discurrían sobre lo mismo: Extender los derechos esenciales del hombre a todos los hombres. Entre la monarquía y el liberalismo existían considerables diferencias intraoligárquicas pero ninguna para los oprimidos salvo el que el sistema de poder más eficiente hacía más precaria la existencia para los más vulnerables. Guardando las proporciones, para una persona en la extrema pobreza que gobierne una dictadura o una democracia liberal es una situación irrelevante, no deja de ser una disputa intraoligárquica, abstracta, que no afecta ni mejora su situación objetiva.
¿Izquierda Liberal?
Por la razón histórica anotada la izquierda es, necesariamente liberal, pero al ser una radicalización del liberalismo o mejor dicho, el genuino propósito de llevar a cabo ese programa gastado de tanto hablarse de él de los dientes hacia afuera, existe una diferencia abismante entre ser de izquierda y ser liberal. El liberal se sirve de una doctrina desarrollada por las mentes más lúcidas de los últimos quinientos años para justificar en las masas un programa político y económico absolútamente contrario a sus postulados. El liberalismo discursa sobre los derechos esenciales del hombre mientras promueve un sistema que no es otra cosa que la continuación de la ley de la selva. De este modo confunde y adormece a las masas prometiendo que en un futuro distante y siempre inalcanzable progresaremos y por fin regirán esos valores para todos; sobre tal promesa -o amenaza velada- se exige el acatamiento a las injustas normas del juego que sólo benefician a unos.
Preliminarmente podemos concluir que o toda la izquierda es liberal o que ambos conceptos se repudian debido que los liberales sólo se sirven del discurso para promover un sistema antiliberal. Un sistema que según las trampas lingüísticas que nosotros mismos hemos posibilitado hoy por hoy denominamos neoliberalismo en su versión más extrema.
El Antiguo Régimen.
El término antiguo régimen surgió en el mismo momento que el de izquierda, es decir, al fragor de las disputas entre jacobinos y girondinos. Los defensores del antiguo régimen eran los reaccionarios, los que querían que retornara la monarquía, los que pretendían que el reloj se atrasara pues el progreso era entendido como el curso natural de la historia.
El proceso de desmonarquización culminó en gran parte de Europa con las guerras napoleónicas pese a los vanos intentos de restauración, la burguesía había triunfado. Pero aún la mayor parte del mundo, tanto en población como en territorio, seguía siendo monárquica y feudal; el proceso de desfeudalización aún no concluye, basta mirar hacia Bolivia, Brasil y Paraguay.
Tal situación es la que hace que muchos se confundan y hasta hoy en los lugares recientemente desfeudalizados o aún feudalizados se tiende a mirar a la derecha urbana e ilustrada con cierta indulgencia por parte de la izquierda, a esto contribuyen las tácticas escritas para la revolución Rusa, quienes enfrentaban el mismo problema pero hace CIEN años, creyéndose que sellando alianzas tácticas con los liberales se fortalece estratégicamente la posición de la izquierda.
Gracias a esta triada, irreal pero teórica y ligüísticamente asentada, se ha realizado la nefasta distinción entre derecha, izquierda y centro. Tal brutalidad autoriza a otras equivalentes como hablar de centro-derecha o centro-izquierda.
Desde luego que los reaccionarios aún existen, aún están los que quieren azotar con su fusta y por sí mismos a los pobres que se rebelan. Pero eso no nos debe confundir que tanto reaccionarios como liberales son defensores del sistema existente, y por lo tanto están no sólo a nuestra derecha sino que a la derecha.
Conclusión General.
Por lo mismo hablar de izquierda liberal, mediante la impostura de dividir en tres las posiciones políticas estratégicas (defender lo existente, oponerse a lo existente y ninguna de las anteriores) es tan absurdo como hablar de centro izquierda o centro derecha, pues dicho centro no pasa de ser un cazabobos. Dentro de la derecha existen diferencias, eso está claro, como las miles que existen dentro de la izquierda. Existen derechistas que pretenden más uso de la fuerza y menos de la legitimación ideológica mediante el uso discursivo del liberalismo y viceversa, pero ambos defienden lo existente, es decir, un sistema aristocrático que procura felicidad para una proporción ínfima de la población mundial a costa de la explotación de la mayoría.
Hablar de izquierda liberal es tan absurdo como decir derecha antipatronal, revolucionaria o antisistémica.
Conclusiones para Chile.
El soslayar estas obviedades que acabo de sintetizar, que pueden ser consideradas por algunos incluso una ofensa el que las mencione, trae efectos PRACTICOS catastróficos.
Hace más de dieciocho años se produjo la última ruptura importante en la concertación que aún gobierna; ya en esa época para los grupos más prudentes de la izquierda chilena se hacía intolerable sostener una coalición política con acérrimos defensores de lo existente que no tenían ninguna intención de producir las reformas estructurales mínimas que exigía la decencia. La concertación se consolidó a principios de los noventa como una derecha propiamente tal, incapaz de confundirse hasta por el más desprevenido como centro derecha. Sus ideólogos han profitado hasta hoy de una derecha minoritaria reaccionaria, ultra conservadora, integrista y militarista, para hacer creer a la población que eso es ser de derecha. Mientras se ha continuado e inclusive se han radicalizado las políticas de la dictadura.
Después del affair Cura Pizarro y Max Neff, la izquierda se propuso una táctica electoral de resistencia pero ha cometido el error de considerar como aliado natural a la concertación debido a los vínculos afectivos solidificados durante la dura represión militar. Por lo tanto las campañas de izquierda siempre fueron desde entonces fachadas para asegurar votos a la derecha concertacionista; similar a los acarreos de principio de siglo los llamados a votar por un candidato que seguramente saldría tercero envalentonaría a la dirigencia para solicitar que dirimiera entre el mal menor en segunda vuelta so pretexto de la verdad y la justicia en un comienzo y luego del término de la exclusión. Sabemos que ambos han sido tan sólo estafas masivas peores en cantidad de afectados que la de los quesitos.
Si la izquierda continuaba majaderamente con Hirsh posiblemente se conseguiría tarde o temprano la victoria electoral tal cual en un momento sucedió con el Pije Allende. Pero para eso se requería unidad y coherencia, lo cual era destruido siempre en segunda vuelta por la absurda conclusión teórica de alguna dirigencia de considerar aliados naturales a la concertación.
Finalmente esa errónea concepción quebró la frágil unidad de la izquierda en un momento de crisis y en que numéricamente más ha crecido un votante potencial para un conglomerado unitario. Precisamente cuando la concertación puso al candidato más derechista (reaccionario) que podría colocar haciendo estériles de inmediato los argumentos -argucias- condescendientes con la alianza gobernante.
En vez que un Hirsh disputando el segundo lugar, llegando sólido a segunda vuelta, y quizá triunfando si es que llegaba a dicha instancia con Piñera, tenemos a Arrate y Navarro peleándose en el suelo por los despojos, y a Ominami riéndose de todos nosotros. Jorge Arrate, que tan sólo hace unos cuantos meses le calló la chaucha que la concertación es una estafa, con Navarro, quien fue electo senador en un partido socialista que utiliza la bandera roja como patente de corso.
Aquellos que vituperan en contra de la teoría deben enterarse tarde o temprano que han sido estas cuestiones academicistas, de iluministas, de bibliófilos, las que han sellado la derrota no el consecuente trabajo de base que no se ha detenido. Ha sido el error de algunos dirigentes lo que ha producido este horror: Una derrota contundente, categórica y que además amenaza la continuación unitaria en la lucha.
Es urgente que la izquierda se de por enterada que su teoría ha fracasado una vez más y que no se puede seguir recurriendo a ella salvo que se quiera continuar en el fracaso. Esto tenemos que hacerlo con la urgencia y seriedad que amerita pues el fracaso en diciembre es un hecho consumado y de nada sirve invertir balas en jotes; nos arriesgamos a que cunda el pánico y algunos crean que esto se puede hacer sin pensar, sin reflexionar, justo aquello que la derecha quiere para exterminarnos o amancebarnos.
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lunes 29 de junio de 2009
Sobre una Izquierda Revolucionaria en Ciernes II.

Riesgos y desafíos en la constitución del MPT.
Este texto pretende dejar sentada la opinión de un irregular militante acerca del proceso constitutivo del Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores en Chile, una federación de izquierda que pretende la acumulación de fuerzas para la trasformación radical del sistema político-económico en un mediano plazo. Se trata de opiniones que pretenden una validez general, pero que se asume desde el principio de que por sí no las tienen; es un intento de enriquecer el debate político por eso es prudente que sean tomadas en cuenta independiente que provengan de un individuo ajeno al marco cultural desde donde se gesta el MPT, esto es, un individuo alejado de la lucha político social, que no pertenece a ningún colectivo y que por lo tanto posee la libertad, e inclusive la irresponsabilidad, para emitir algunos juicios. Antes de ser tildado como un mero "intelectual" o un revolucionario de biblioteca quiero manifestar mis opiniones y contar con la dádiva de la escucha, o de la lectura, pues la intención no es otra que el fortalecimiento de esta instancia.
El contexto histórico que ha parido al MPT.
La izquierda chilena posee una historia propia que debe ser asumida antes de buscar impacientemente, o neuróticamente inclusive, la unidad o la movilización.
Tras un proceso de acumulación de fuerzas de más o menos medio siglo, la izquierda logró imponerse en un sistema electoral liberal y gobernar lo suficiente como para imprimir radicales transformaciones. Este proceso fue diverso al de los estados centrales (hegemónicos o imperialistas) en donde la izquieda jamás ha logrado vencer con las reglas del juego existentes, y de las revoluciones en estados dependientes que han debido recurrir a la ruptura del orden institucional para hacerlo. En los últimos años los procesos en Venezuela, Ecuador, Bolivia, entre otros, han universalizado la "vía chilena al socialismo", sin embargo las mismas contradicciones de la Unidad Popular, más otras nuevas, emergen o se larvan en su seno. Mientras el gobierno de Allende respondía a la lucha anticolonial, específicamente la desfeudalización del país, en un sistema ideológico mundial bipolar, los gobiernos socialistas "reales" de hoy pretenden lo mismo y con los mismos medios (nacional desarrollismo, estatismo, control de la producción y fortalecimiento de las organizaciones sociales) pero en un mundo distinto: Vencieron electoralmente en uno de los momentos de mayor prepotencia imperial de los EEUU que se conozcan pero el que prevalecieran es tanto una señal de la decadencia del imperio yanqui como también una contribución a su declive. De modo que sin contar hoy la izquierda local de una acumulación de fuerzas mínima para emprender una tarea de transformación radical, los vientos en la espalda hacen a muchos perder las proporciones y apurarse más allá de lo prudente, concibiendo posible la toma del poder del estado (burgués) en éste momento de modo de trasformar la realidad nacional desde arriba.
Las bases políticas de la izquierda chilena que fue gobierno fueron aniquiladas desde 1973, con el asalto de una contrarrevolución oligárquica aún hoy en despliegue. Este proceso fue exitoso para la clase dirigente, tanto la criolla como la mundial, y catastrófico para la izquierda. Una equivocación de los actuales gobernantes y la izquierda, aún así, podría ganar elecciones pero en tal descalabro, en tal carencia de una militancia competente para hacerse cargo de tareas complejas, dicho triunfo sería nada más que pírrico pues no permitiría realizar las reformas estructurales que se precisan e inclusive destruiría las precarias bases que se cuentan. La apuesta electoral presidencial por lo mismo no sólo debe ser rechazada de plano por quien pretenda que la izquierda tarde o temprano venza, pues no nos acerca a dicho fin e inclusive nos aleja.
Sin embargo ha primado la ansiedad y gran parte de la izquierda militante se encuentra hoy embarcada en varias y contradictorias campañas electorales. Su número por sí mismo, es decir más de uno, de por sí trasgrede la lógica de utilizar la campaña electoral como un medio de agrupar a la izquierda, visibilizarla, y aunar esfuerzos; tanto Arrate como Navarro se han tomado demasiado en serio la aventura electoral desde un comienzo pese a que incluso Juntos No Podemos, por lo que dichas aventuras más que apuntar a la dirección lejana pero plausible de la victoria, implica una artera estaca más en nuestro alicaído cuerpo.
La crisis económica recién comienza y augura resultados catastróficos. EEUU aún se sostiene junto al dólar pero es un plazo y no una condición el que colapse. La debacle de los EEUU nos arrastrará a todos quienes nos hemos arrimado en el gigante. Nuestros fondos públicos han sido invertidos en la ruleta del tesoro estadounidense por lo que una caída del dólar hará de nuestros treinta mil millones de DOLARES, un cúmulo inservible de papeles. La crisis en Chile por lo tanto será tanto y más severa que en otros sitios, de hecho mucho mayor a lo que será en Brasil, Argentina o Venezuela, pues todos ellos han sellado alianzas con países que van en crecida como Rusia, China e India. La catástrofe en nuestro país asegura conflitividad pero eso no implica necesariamente fortalecimiento de la izquierda más aún, el hambre a veces nubla el juicio y los totalitarismos de extrema derecha son tan posibles como un gobierno improvisado de extrema izquierda, por lo que apostar a que la crisis por sí misma hará aquello que no hemos sido capaces de hacer por nosotros mismos es hacerlo al mero azar, y con muy malas cartas en nuestra mano.
La violenta y exitosa contrarrevolución oligárquica no sólo aniquiló a la izquierda sino que anidó profundas desconfianzas y miedos en su militancia sobreviviente. A penas a quedado un número suficiente para resistir, aún así la mayor parte de las energías se han usado en buscar una justicia legal para las violaciones a los derechos humanos o para buscar el triunfo en un sistema electoral burgués por sí mismo. Para el gobierno esto ha sido un regalo generoso por parte de la izquierda pues le ha permitido hacer su negocio sin la más mínima interferencia; aún hoy Frei puede llegar a gobernar gracias a la gratuita dádiva de la izquierda, girado en enero y a cambio de nada, como si la función de ella se redujera a arbitrar los conflictos intracapitalistas.
Sólo en el último lustro se ha gestado y o reconstruido una nueva izquierda capaz de renunciar a la inútil tarea de cambiar el pasado y avocarse al futuro; han sido los secundarios quienes han iniciado esta renovación, en el sentido auténtico del término, cuando han dicho "no queremos una ley, queremos que se nos ofrezca un futuro". Ese estallido fue incomprendido por nuestra izquierda quien pretendió registrar en su nómina a los dirigentes en vez que aunar fuerzas y propender al triunfo y o consiguió desnaturalizar su movimiento incorporando luchas gremiales legítimas, pero incompatibles con las primeras como las de los operadores del sistema, o con las de los universitarios. (Debe comprenderse de una vez y para todas que los universitarios provienen de la oligarquía o en ultimo caso de las familias más favorecidas del país; no debe confundirse la culpa de clase con la convicción política por más escaseen los militantes.) La lucha de los secundarios fue y es intraducible a las propuestas de los dirigentes oficiales; la estatización es un medio, un medio más entre otros, una condición que si bien puede entenderse necesaria en ningún caso es suficiente.
La caída de la URSS permitió que algunos conservaran las banderas pero desertaran de la lucha. La izquierda chilena debe comprender que los socialistas en el gobierno son tan enemigos de ella como la unión demócrata independiente. Pero a la vez la "renovación" (en su uso eufemístico) ha servido para que otros se consideren consecuentes por el sólo hecho de no madurar teóricamente, de ser incapaces de comprender que si bien el mundo no ha cambiado mucho, gran parte del acervo doctrinario e ideológico ha obsolecido y que no existe forma de remendar cuando los agujeros llegan a las costuras y a los parches.
Los doscientos y tantos años de izquierda son la historia del fracaso y mucho debemos aprender de ellos para no volver a cometerlos, por lo mismo es inútil una refundación desde ellos si es que no se afirma que se lo hará desde las cenizas. La izquierda no debe converger en torno a ideas que han fracasado ni en torno a un pasado idealizado, debe coincidir respecto del presente y del futuro. Es la vocación política colectiva la que debe construir una teoría acorde a su actividad; aceptar que la historia ha sido el fracaso obliga a partir casi desde cero, al menos desde un prisma metodológico.
El obstáculo que nuestra izquierda aún no dimensiona es la magnitud de este paso y de la inaudito que pudiera ser. La reconstrucción de la izquierda pos URSS ha sido un fracaso también en el resto del mundo, tanto en el primer como en el tercer mundo como en el fracasado neo internacionalismo de Porto Alegre. Si la izquierda chilena logra reconstruirse desde las bases, no con motivo u ocasión de un triunfo electoral producto de una crisis oligárquica, habrá dado un paso hacia un punto distante pero seguro que nadie en el mundo ha comenzado ha transitar.
La precisión de los fines y de los medios.
Sin la definición de ese punto distante al cual acercarse ninguna táctica es válida o inválida, ninguna organización será algo más que la suma de individuos o de organizaciones. La caída de la URSS nos ha enseñado que la dictadura del proletariado ni nos acerca ni nos aleja del comunismo, que la socialización de los medios de producción no desjerarquiza a la sociedad y que por lo tanto el gobierno de unos sobre otros continúa en otras formas. La construcción de un hombre nuevo a veces nos conduce a la creencia en la absoluta maleabilidad del hombre con fines que lo trascienden. Las campañas ideológicas destinadas a sostener la guerra fría por último no trepidaron en conservar creencias falsas y nocivas en la población en función de crecer cuantitativamente.
La finalidad de la izquierda debe ser la que fue desde el comienzo, lejos de los dogmatismos marxistas y o leninistas; visualizando ese punto, hacia el cual dirigirse, todo lo demás resulta sencillo. La izquierda pretende la emancipación absoluta del hombre, repudia el ejercicio de poder de uno sobre otro, la izquierda es la pretensión de realizar la democracia es decir, es más que la radicalización de esta. La izquierda es más, mucho más que la lucha contra el imperialismo yanqui, el neoliberalismo o el capitalismo. La izquierda es, debe ser, el insolente desafío a lo existente, la extremación de la voluntad colectiva, destinada a vencer sobre los gobernantes actuales como de los futuros pues su finalidad no puede ser otra que transformar radicalmente el modo en que está organizado el mundo, y con eso el mundo. Chile no es el punto de falla del sistema mundial pero si todo comienza o no acá depende de nuestra voluntad política.
Lo sistémico y lo antisistémico.
Pero el purismo teórico puede ser contraproducente a la acumulación de fuerzas y viceversa. Es preciso comprender nuestro fin en organizarnos de modo que los medios que utilicemos puedan ser evaluados como adecuados o inadecuados. Si la finalidad es ganar elecciones sonreír será un medio adecuado; si lo que se pretende es sumar fuerzas, pero fuerzas coherentes a la transformación radical de lo existente, debemos ser muy cuidadosos en apurar aquello que tiene tiempos e instancias. Se debe crecer primero hacia dentro para luego hacerlo hacia afuera; se deben dar una serie de discusiones políticas (teóricas, estratégicas, tácticas, doctrinarias e ideológicas) para que sólo una vez que un consenso inicial, general, mínimo, cuaje, podamos agregar más ingredientes al caldo.
Si lo que se pretende es hacer política necesitamos personas que se sumen a nuestro movimiento pero antes debemos tener una idea que ofrecer, un proyecto. El mayor riesgo a que se enfrenta el MPT consiste en no poder ser más que la suma de sus partes y que dichas partes sólo hayan convergido en la marginalidad política coyuntural más que en un proyecto colectivo en común.
Tomar decisiones tácticas sin aún converger en la estrategia es un paso apresurado pues no se dirige a ninguna parte. Los urgentes padecimientos cotidianos no deben impedir este fortalecimiento interno que es el único modo serio de darles algún remedio aunque sea en un par de décadas más. Anular el voto en las próximas elecciones puede ser un gancho seductor que deje manifiesta nuestra molestia hacia una táctica electoral carente de estrategia emancipatoria; pero si por buscar esa convergencia táctica, banal desde un prisma estratégico aunque éste solamente sea un esbozo, sería irresponsable quebrar la unidad por ese sólo hecho. Sin embargo la posición electoral en segunda vuelta sí podría revestir una importancia mucho mayor, no porque esta defina al presidente sino porque sería un modo de refundar la izquierda desde el margen de las luchas intraoligárquicas criollas. Para el MPT es más importante que enemistarse de modo profundo y definitivo con el PC o con el MAS el hacerlo con el actual gobierno, sus sucesores y sus aliados pues si ellos en lo inmediato no son asumidos como el enemigo la pregunta es ¿Quien? Si el PC en su táctica carente de estrategia emancipatoria se hace gobierno, en tanto rémora o quinta columna de la oligarquía, es obvio que no se puede dudar en incorporarlo en la lista de enemigos pero el hacerlo desde ya, apuradamente, olvidando que tras esas decisiones existen profundas discrepancias teóricas pero quizá no afectivas, quizá no relacionadas con estar en procura de un horizonte común, sería quemar los puentes de modo precipitado, temerario e irresponsable. Con lo que no debemos dudar es identificar como tal a quien es nuestro enemigo declarado, el mismo que ha librado en contra nuestra una guerra sin cuartel durante casi treinta y siete años: La concertación es la continuación legal y política de la dictadura por lo tanto ningún militante de ella puede osar ser considerado un compañero, en eso no pueden haber dudas.
Definirse en este preliminar acto constitutivo como antistémicos o anticapitalistas no nos debe tampoco confundir que el rol es luchar por la superación de todas y cada una de las injusticias por lo que es inseparable a nuestra tarea el estar del brazo de todo quien luche por más que sus reivindicaciones puedan parecer sistémicas desde algún neo dogmatismo. Es preciso sumar fuerzas, la solidez teórica propia será la garantía de no diluirse en conflictos ajenos, de convencer tanto con nuestras ideas como con nuestra consecuencia en la lucha. Dejar de antemano marginadas y silenciadas ciertas luchas, por no calificar de antisistémicas, nos debilita socialmente sin fortalecernos teóricamente, es tan irresponsable como asumir alguna de esas luchas como si fuera la única existente. Lo que nos debe hacer decidir, por ejemplo, si Pascua Lama es una lucha válida y Patagonia sin Represas no, deben ser cuestiones sustantivas no meras formalidades, no un superficial automatismo burocrático. Debemos ser capaces de asumir esas luchas sin desnaturalizarnos, eso tiene que ver con nuestra fortaleza teórica no con la cualidad intrínseca antisistémica de las mismas.
Conclusión.
Es falso concluir que la izquierda padece de los nefastos efectos del sobrediagnóstico. Desde luego que se ha hablado mucho y quizá escrito más de la cuenta, pero eso no significa que hayan sido las discusiones correctas o las conclusiones adecuadas para una refundación.
La crisis doctrinaria de la izquierda produjo una estampida y una alienación tanto de los intelectuales como de los activistas, transformándose ambos términos peyorativos. Hay quienes se han concentrado en el mero actuar o en el mero escribir olvidando que teoría y práctica son inseparables.
La superación depende de qué tanto hayamos madurado en estos aciágos días de fragmentación y desesperanza, de qué tan capaces seamos de dejar de lado las diferencias terminológicas, metodológicas, doctrinarias, ideológicas, en fin, meramente formales y coincidir en un punto común al final del horizonte hacia donde dirigir de modo común nuestros pasos.
Es urgente, e importante, una teoría lo más verde posible, lo más viva, que acompañe esta lucha. Una teoría capaz de visualizar los enemigos pero también a los amigos. Que nos permita evaluar nuestro trabajo, poder afirmar si es que nos acercamos o nos distanciamos de la finalidad común que perseguimos. El marxismo no puede, pues no ha servido para eso e incluso lo ha hecho para lo contrario, ser considerada por sí misma la fuente común que con urgencia precisamos, pese a la enorme importancia que posee como fuente. Sus miles de interpretaciones posibles nos enfrentan a un abismo dogmático que no contribuye a transformar la realidad; su uso y abuso por organizaciones burocráticas hace difícil, incluso ilusorio e elusorio, tratar de rescatar el "marxismo correcto", y además le concede a la dirigencia una serie infinita de consignas destinadas a vestir de triunfo al fracaso. Finalmente sus leyes de la historia o de la economía, tantas veces refutadas en nuestras narices, no deben ocupar el tiempo de una organización que se base en la voluntad política como elemento necesario y suficiente para la transformación. Debe existir una teoría mínima pero lo suficientemente sólida para que ésta no se transforme por sí misma en el obstáculo para la organización, pero lo suficientemente certera en tanto brújula para guiar el camino.
La izquierda chilena, con este ejercicio novedoso que es el MPT, debe avanzar en un camino nuevo aún no transitado de ser algo más que la suma de las partes, que la federación de los marginados. Debe consolidarse colectivamente pues de otra manera no crecerá y por lo tanto será otra experiencia fracasada más a registrar en nuestras biografías. Su tarea no es pelear con la izquierda, su tarea es cambiar el mundo, empezando por Chile si es necesario.
El contexto histórico que ha parido al MPT.
La izquierda chilena posee una historia propia que debe ser asumida antes de buscar impacientemente, o neuróticamente inclusive, la unidad o la movilización.
Tras un proceso de acumulación de fuerzas de más o menos medio siglo, la izquierda logró imponerse en un sistema electoral liberal y gobernar lo suficiente como para imprimir radicales transformaciones. Este proceso fue diverso al de los estados centrales (hegemónicos o imperialistas) en donde la izquieda jamás ha logrado vencer con las reglas del juego existentes, y de las revoluciones en estados dependientes que han debido recurrir a la ruptura del orden institucional para hacerlo. En los últimos años los procesos en Venezuela, Ecuador, Bolivia, entre otros, han universalizado la "vía chilena al socialismo", sin embargo las mismas contradicciones de la Unidad Popular, más otras nuevas, emergen o se larvan en su seno. Mientras el gobierno de Allende respondía a la lucha anticolonial, específicamente la desfeudalización del país, en un sistema ideológico mundial bipolar, los gobiernos socialistas "reales" de hoy pretenden lo mismo y con los mismos medios (nacional desarrollismo, estatismo, control de la producción y fortalecimiento de las organizaciones sociales) pero en un mundo distinto: Vencieron electoralmente en uno de los momentos de mayor prepotencia imperial de los EEUU que se conozcan pero el que prevalecieran es tanto una señal de la decadencia del imperio yanqui como también una contribución a su declive. De modo que sin contar hoy la izquierda local de una acumulación de fuerzas mínima para emprender una tarea de transformación radical, los vientos en la espalda hacen a muchos perder las proporciones y apurarse más allá de lo prudente, concibiendo posible la toma del poder del estado (burgués) en éste momento de modo de trasformar la realidad nacional desde arriba.
Las bases políticas de la izquierda chilena que fue gobierno fueron aniquiladas desde 1973, con el asalto de una contrarrevolución oligárquica aún hoy en despliegue. Este proceso fue exitoso para la clase dirigente, tanto la criolla como la mundial, y catastrófico para la izquierda. Una equivocación de los actuales gobernantes y la izquierda, aún así, podría ganar elecciones pero en tal descalabro, en tal carencia de una militancia competente para hacerse cargo de tareas complejas, dicho triunfo sería nada más que pírrico pues no permitiría realizar las reformas estructurales que se precisan e inclusive destruiría las precarias bases que se cuentan. La apuesta electoral presidencial por lo mismo no sólo debe ser rechazada de plano por quien pretenda que la izquierda tarde o temprano venza, pues no nos acerca a dicho fin e inclusive nos aleja.
Sin embargo ha primado la ansiedad y gran parte de la izquierda militante se encuentra hoy embarcada en varias y contradictorias campañas electorales. Su número por sí mismo, es decir más de uno, de por sí trasgrede la lógica de utilizar la campaña electoral como un medio de agrupar a la izquierda, visibilizarla, y aunar esfuerzos; tanto Arrate como Navarro se han tomado demasiado en serio la aventura electoral desde un comienzo pese a que incluso Juntos No Podemos, por lo que dichas aventuras más que apuntar a la dirección lejana pero plausible de la victoria, implica una artera estaca más en nuestro alicaído cuerpo.
La crisis económica recién comienza y augura resultados catastróficos. EEUU aún se sostiene junto al dólar pero es un plazo y no una condición el que colapse. La debacle de los EEUU nos arrastrará a todos quienes nos hemos arrimado en el gigante. Nuestros fondos públicos han sido invertidos en la ruleta del tesoro estadounidense por lo que una caída del dólar hará de nuestros treinta mil millones de DOLARES, un cúmulo inservible de papeles. La crisis en Chile por lo tanto será tanto y más severa que en otros sitios, de hecho mucho mayor a lo que será en Brasil, Argentina o Venezuela, pues todos ellos han sellado alianzas con países que van en crecida como Rusia, China e India. La catástrofe en nuestro país asegura conflitividad pero eso no implica necesariamente fortalecimiento de la izquierda más aún, el hambre a veces nubla el juicio y los totalitarismos de extrema derecha son tan posibles como un gobierno improvisado de extrema izquierda, por lo que apostar a que la crisis por sí misma hará aquello que no hemos sido capaces de hacer por nosotros mismos es hacerlo al mero azar, y con muy malas cartas en nuestra mano.
La violenta y exitosa contrarrevolución oligárquica no sólo aniquiló a la izquierda sino que anidó profundas desconfianzas y miedos en su militancia sobreviviente. A penas a quedado un número suficiente para resistir, aún así la mayor parte de las energías se han usado en buscar una justicia legal para las violaciones a los derechos humanos o para buscar el triunfo en un sistema electoral burgués por sí mismo. Para el gobierno esto ha sido un regalo generoso por parte de la izquierda pues le ha permitido hacer su negocio sin la más mínima interferencia; aún hoy Frei puede llegar a gobernar gracias a la gratuita dádiva de la izquierda, girado en enero y a cambio de nada, como si la función de ella se redujera a arbitrar los conflictos intracapitalistas.
Sólo en el último lustro se ha gestado y o reconstruido una nueva izquierda capaz de renunciar a la inútil tarea de cambiar el pasado y avocarse al futuro; han sido los secundarios quienes han iniciado esta renovación, en el sentido auténtico del término, cuando han dicho "no queremos una ley, queremos que se nos ofrezca un futuro". Ese estallido fue incomprendido por nuestra izquierda quien pretendió registrar en su nómina a los dirigentes en vez que aunar fuerzas y propender al triunfo y o consiguió desnaturalizar su movimiento incorporando luchas gremiales legítimas, pero incompatibles con las primeras como las de los operadores del sistema, o con las de los universitarios. (Debe comprenderse de una vez y para todas que los universitarios provienen de la oligarquía o en ultimo caso de las familias más favorecidas del país; no debe confundirse la culpa de clase con la convicción política por más escaseen los militantes.) La lucha de los secundarios fue y es intraducible a las propuestas de los dirigentes oficiales; la estatización es un medio, un medio más entre otros, una condición que si bien puede entenderse necesaria en ningún caso es suficiente.
La caída de la URSS permitió que algunos conservaran las banderas pero desertaran de la lucha. La izquierda chilena debe comprender que los socialistas en el gobierno son tan enemigos de ella como la unión demócrata independiente. Pero a la vez la "renovación" (en su uso eufemístico) ha servido para que otros se consideren consecuentes por el sólo hecho de no madurar teóricamente, de ser incapaces de comprender que si bien el mundo no ha cambiado mucho, gran parte del acervo doctrinario e ideológico ha obsolecido y que no existe forma de remendar cuando los agujeros llegan a las costuras y a los parches.
Los doscientos y tantos años de izquierda son la historia del fracaso y mucho debemos aprender de ellos para no volver a cometerlos, por lo mismo es inútil una refundación desde ellos si es que no se afirma que se lo hará desde las cenizas. La izquierda no debe converger en torno a ideas que han fracasado ni en torno a un pasado idealizado, debe coincidir respecto del presente y del futuro. Es la vocación política colectiva la que debe construir una teoría acorde a su actividad; aceptar que la historia ha sido el fracaso obliga a partir casi desde cero, al menos desde un prisma metodológico.
El obstáculo que nuestra izquierda aún no dimensiona es la magnitud de este paso y de la inaudito que pudiera ser. La reconstrucción de la izquierda pos URSS ha sido un fracaso también en el resto del mundo, tanto en el primer como en el tercer mundo como en el fracasado neo internacionalismo de Porto Alegre. Si la izquierda chilena logra reconstruirse desde las bases, no con motivo u ocasión de un triunfo electoral producto de una crisis oligárquica, habrá dado un paso hacia un punto distante pero seguro que nadie en el mundo ha comenzado ha transitar.
La precisión de los fines y de los medios.
Sin la definición de ese punto distante al cual acercarse ninguna táctica es válida o inválida, ninguna organización será algo más que la suma de individuos o de organizaciones. La caída de la URSS nos ha enseñado que la dictadura del proletariado ni nos acerca ni nos aleja del comunismo, que la socialización de los medios de producción no desjerarquiza a la sociedad y que por lo tanto el gobierno de unos sobre otros continúa en otras formas. La construcción de un hombre nuevo a veces nos conduce a la creencia en la absoluta maleabilidad del hombre con fines que lo trascienden. Las campañas ideológicas destinadas a sostener la guerra fría por último no trepidaron en conservar creencias falsas y nocivas en la población en función de crecer cuantitativamente.
La finalidad de la izquierda debe ser la que fue desde el comienzo, lejos de los dogmatismos marxistas y o leninistas; visualizando ese punto, hacia el cual dirigirse, todo lo demás resulta sencillo. La izquierda pretende la emancipación absoluta del hombre, repudia el ejercicio de poder de uno sobre otro, la izquierda es la pretensión de realizar la democracia es decir, es más que la radicalización de esta. La izquierda es más, mucho más que la lucha contra el imperialismo yanqui, el neoliberalismo o el capitalismo. La izquierda es, debe ser, el insolente desafío a lo existente, la extremación de la voluntad colectiva, destinada a vencer sobre los gobernantes actuales como de los futuros pues su finalidad no puede ser otra que transformar radicalmente el modo en que está organizado el mundo, y con eso el mundo. Chile no es el punto de falla del sistema mundial pero si todo comienza o no acá depende de nuestra voluntad política.
Lo sistémico y lo antisistémico.
Pero el purismo teórico puede ser contraproducente a la acumulación de fuerzas y viceversa. Es preciso comprender nuestro fin en organizarnos de modo que los medios que utilicemos puedan ser evaluados como adecuados o inadecuados. Si la finalidad es ganar elecciones sonreír será un medio adecuado; si lo que se pretende es sumar fuerzas, pero fuerzas coherentes a la transformación radical de lo existente, debemos ser muy cuidadosos en apurar aquello que tiene tiempos e instancias. Se debe crecer primero hacia dentro para luego hacerlo hacia afuera; se deben dar una serie de discusiones políticas (teóricas, estratégicas, tácticas, doctrinarias e ideológicas) para que sólo una vez que un consenso inicial, general, mínimo, cuaje, podamos agregar más ingredientes al caldo.
Si lo que se pretende es hacer política necesitamos personas que se sumen a nuestro movimiento pero antes debemos tener una idea que ofrecer, un proyecto. El mayor riesgo a que se enfrenta el MPT consiste en no poder ser más que la suma de sus partes y que dichas partes sólo hayan convergido en la marginalidad política coyuntural más que en un proyecto colectivo en común.
Tomar decisiones tácticas sin aún converger en la estrategia es un paso apresurado pues no se dirige a ninguna parte. Los urgentes padecimientos cotidianos no deben impedir este fortalecimiento interno que es el único modo serio de darles algún remedio aunque sea en un par de décadas más. Anular el voto en las próximas elecciones puede ser un gancho seductor que deje manifiesta nuestra molestia hacia una táctica electoral carente de estrategia emancipatoria; pero si por buscar esa convergencia táctica, banal desde un prisma estratégico aunque éste solamente sea un esbozo, sería irresponsable quebrar la unidad por ese sólo hecho. Sin embargo la posición electoral en segunda vuelta sí podría revestir una importancia mucho mayor, no porque esta defina al presidente sino porque sería un modo de refundar la izquierda desde el margen de las luchas intraoligárquicas criollas. Para el MPT es más importante que enemistarse de modo profundo y definitivo con el PC o con el MAS el hacerlo con el actual gobierno, sus sucesores y sus aliados pues si ellos en lo inmediato no son asumidos como el enemigo la pregunta es ¿Quien? Si el PC en su táctica carente de estrategia emancipatoria se hace gobierno, en tanto rémora o quinta columna de la oligarquía, es obvio que no se puede dudar en incorporarlo en la lista de enemigos pero el hacerlo desde ya, apuradamente, olvidando que tras esas decisiones existen profundas discrepancias teóricas pero quizá no afectivas, quizá no relacionadas con estar en procura de un horizonte común, sería quemar los puentes de modo precipitado, temerario e irresponsable. Con lo que no debemos dudar es identificar como tal a quien es nuestro enemigo declarado, el mismo que ha librado en contra nuestra una guerra sin cuartel durante casi treinta y siete años: La concertación es la continuación legal y política de la dictadura por lo tanto ningún militante de ella puede osar ser considerado un compañero, en eso no pueden haber dudas.
Definirse en este preliminar acto constitutivo como antistémicos o anticapitalistas no nos debe tampoco confundir que el rol es luchar por la superación de todas y cada una de las injusticias por lo que es inseparable a nuestra tarea el estar del brazo de todo quien luche por más que sus reivindicaciones puedan parecer sistémicas desde algún neo dogmatismo. Es preciso sumar fuerzas, la solidez teórica propia será la garantía de no diluirse en conflictos ajenos, de convencer tanto con nuestras ideas como con nuestra consecuencia en la lucha. Dejar de antemano marginadas y silenciadas ciertas luchas, por no calificar de antisistémicas, nos debilita socialmente sin fortalecernos teóricamente, es tan irresponsable como asumir alguna de esas luchas como si fuera la única existente. Lo que nos debe hacer decidir, por ejemplo, si Pascua Lama es una lucha válida y Patagonia sin Represas no, deben ser cuestiones sustantivas no meras formalidades, no un superficial automatismo burocrático. Debemos ser capaces de asumir esas luchas sin desnaturalizarnos, eso tiene que ver con nuestra fortaleza teórica no con la cualidad intrínseca antisistémica de las mismas.
Conclusión.
Es falso concluir que la izquierda padece de los nefastos efectos del sobrediagnóstico. Desde luego que se ha hablado mucho y quizá escrito más de la cuenta, pero eso no significa que hayan sido las discusiones correctas o las conclusiones adecuadas para una refundación.
La crisis doctrinaria de la izquierda produjo una estampida y una alienación tanto de los intelectuales como de los activistas, transformándose ambos términos peyorativos. Hay quienes se han concentrado en el mero actuar o en el mero escribir olvidando que teoría y práctica son inseparables.
La superación depende de qué tanto hayamos madurado en estos aciágos días de fragmentación y desesperanza, de qué tan capaces seamos de dejar de lado las diferencias terminológicas, metodológicas, doctrinarias, ideológicas, en fin, meramente formales y coincidir en un punto común al final del horizonte hacia donde dirigir de modo común nuestros pasos.
Es urgente, e importante, una teoría lo más verde posible, lo más viva, que acompañe esta lucha. Una teoría capaz de visualizar los enemigos pero también a los amigos. Que nos permita evaluar nuestro trabajo, poder afirmar si es que nos acercamos o nos distanciamos de la finalidad común que perseguimos. El marxismo no puede, pues no ha servido para eso e incluso lo ha hecho para lo contrario, ser considerada por sí misma la fuente común que con urgencia precisamos, pese a la enorme importancia que posee como fuente. Sus miles de interpretaciones posibles nos enfrentan a un abismo dogmático que no contribuye a transformar la realidad; su uso y abuso por organizaciones burocráticas hace difícil, incluso ilusorio e elusorio, tratar de rescatar el "marxismo correcto", y además le concede a la dirigencia una serie infinita de consignas destinadas a vestir de triunfo al fracaso. Finalmente sus leyes de la historia o de la economía, tantas veces refutadas en nuestras narices, no deben ocupar el tiempo de una organización que se base en la voluntad política como elemento necesario y suficiente para la transformación. Debe existir una teoría mínima pero lo suficientemente sólida para que ésta no se transforme por sí misma en el obstáculo para la organización, pero lo suficientemente certera en tanto brújula para guiar el camino.
La izquierda chilena, con este ejercicio novedoso que es el MPT, debe avanzar en un camino nuevo aún no transitado de ser algo más que la suma de las partes, que la federación de los marginados. Debe consolidarse colectivamente pues de otra manera no crecerá y por lo tanto será otra experiencia fracasada más a registrar en nuestras biografías. Su tarea no es pelear con la izquierda, su tarea es cambiar el mundo, empezando por Chile si es necesario.
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jueves 25 de junio de 2009
Carta de ANHA Chile sobre los Medios de Comunicación.

Estimado Ariel:
Agradecemos preocupación y sugerencias, analizaremos lo que nos sugiere.
La verdad no nos termina de asombrar de la estupidez de los medios de comunicación y muchos periodistas y comentaristas. En TV hemos sido indignados testigos de muchas de estas “brillanteses”. Creo que se debe al sentido común de la clase media alta que no entiende para nada la razón popular. Comparar un auto o un refrigerador (¡¡como incluso lo ha hecho la misma ministra de vivienda Pobrete!!) (Sic) con una vivienda social es una ignorancia brutal.
Para una familia pobre, especialmente para la mujer madre y responsable en último término de los hijos, la casa es lo más importante. Por eso en los movimientos por la vivienda las mujeres son las protagonistas. La casa es el lugar donde criar, donde protegerse del frío, donde ser persona, es como el último refugio que se tiene. Para miles de familias no hay más. No hay estudios, ni un futuro de mejores ingresos, ni jubilación digna, ni acciones en la bolsa, ni inversiones, ni hijos con futuro promisorio ni nada. En el futuro de muchas familias chilenas hay solo pobreza. Y miedo a perder lo único que se tiene: la casa. ¿Y por que? Por no poder pagarle sus ganancias millonarias al sistema financiero.
He aquí le segunda gran ignorancia: Nos acusan de que queremos las casas regaladas. No tiene idea de que ya hemos pagado mucho más del préstamo que se nos dio. Y hay miles de familias que ya llevan pagadas 2 o 3 casas. Muchos de los que hablan sin saber no tienen idea que lo que estamos pagando, de verdad, no son las casas. Estas están pagadas hace rato. Lo que estamos pagando son las ganancias de los grupos financieros. Que alguien pague ese costo por comprar un auto, un televisor o un viaje a Cancún es cosa de cada cual. Que alguien que gana 600, 800 mil o un millón de pesos pague intereses por un crédito hipotecario no lo cuestionamos. Seguramente no se comprará una vivienda social. Y total, para vivir aún le deben quedar varios cientos de miles de pesos.
Pero para una familia que gana 200 mil pesos, que tiene una vivienda social, tener que pagarle 20 millones de pesos a los bancos por una casa que costó 5 millones, es un robo.
A estos “comunicadores” y sus lectores, hay que recordarles que hace muchas décadas se formó el ministerio de vivienda para asegurar a las familias más pobres el acceso a la vivienda. Por eso se llaman viviendas sociales. No solo por que sea baratas, chicas y mal construidas, sino porque se supone que cumplen su cometido al garantizarse a la familia su accesibilidad a ellas. El drama es que desde hace ya mucho tiempo la vivienda social se ha convertido en un negocio (especulación con terrenos, ganancia de las constructoras, Egis, intermediaciones inmobiliarias, créditos hipotecarios, etc.). Y uno de los mas suculentos es el de entregar los préstamos hipotecarios privados para adquirir viviendas sociales. De esta forma, lo que nació como un derecho se ha convertido en negociado, que recae sobre la espalda de miles de familias pobres de Chile.
Quien no sepa esto, no entiende el problema. Y quien no entienda debe, a lo menos, guardar silencio y no burlarse de un drama social de magnitudes.
Le adjuntamos algunos documentos que, si puede usted dar a conocer en su blog y mandárselos a esos “columnistas”, seria de mucha ayuda para informar mejor de nuestra lucha.
Nuevamente gracias por sus favorables comentario, atentamente.
Agrupación Nacional de Derechos Habitacionales
Andha Chile A Luchar
email: andha_chile@yahoo.es
web: www.aluchar.es.tl
Descargar Documentos: (En PDF)
Uno
Dos
Tres
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Agradecemos preocupación y sugerencias, analizaremos lo que nos sugiere.
La verdad no nos termina de asombrar de la estupidez de los medios de comunicación y muchos periodistas y comentaristas. En TV hemos sido indignados testigos de muchas de estas “brillanteses”. Creo que se debe al sentido común de la clase media alta que no entiende para nada la razón popular. Comparar un auto o un refrigerador (¡¡como incluso lo ha hecho la misma ministra de vivienda Pobrete!!) (Sic) con una vivienda social es una ignorancia brutal.
Para una familia pobre, especialmente para la mujer madre y responsable en último término de los hijos, la casa es lo más importante. Por eso en los movimientos por la vivienda las mujeres son las protagonistas. La casa es el lugar donde criar, donde protegerse del frío, donde ser persona, es como el último refugio que se tiene. Para miles de familias no hay más. No hay estudios, ni un futuro de mejores ingresos, ni jubilación digna, ni acciones en la bolsa, ni inversiones, ni hijos con futuro promisorio ni nada. En el futuro de muchas familias chilenas hay solo pobreza. Y miedo a perder lo único que se tiene: la casa. ¿Y por que? Por no poder pagarle sus ganancias millonarias al sistema financiero.
He aquí le segunda gran ignorancia: Nos acusan de que queremos las casas regaladas. No tiene idea de que ya hemos pagado mucho más del préstamo que se nos dio. Y hay miles de familias que ya llevan pagadas 2 o 3 casas. Muchos de los que hablan sin saber no tienen idea que lo que estamos pagando, de verdad, no son las casas. Estas están pagadas hace rato. Lo que estamos pagando son las ganancias de los grupos financieros. Que alguien pague ese costo por comprar un auto, un televisor o un viaje a Cancún es cosa de cada cual. Que alguien que gana 600, 800 mil o un millón de pesos pague intereses por un crédito hipotecario no lo cuestionamos. Seguramente no se comprará una vivienda social. Y total, para vivir aún le deben quedar varios cientos de miles de pesos.
Pero para una familia que gana 200 mil pesos, que tiene una vivienda social, tener que pagarle 20 millones de pesos a los bancos por una casa que costó 5 millones, es un robo.
A estos “comunicadores” y sus lectores, hay que recordarles que hace muchas décadas se formó el ministerio de vivienda para asegurar a las familias más pobres el acceso a la vivienda. Por eso se llaman viviendas sociales. No solo por que sea baratas, chicas y mal construidas, sino porque se supone que cumplen su cometido al garantizarse a la familia su accesibilidad a ellas. El drama es que desde hace ya mucho tiempo la vivienda social se ha convertido en un negocio (especulación con terrenos, ganancia de las constructoras, Egis, intermediaciones inmobiliarias, créditos hipotecarios, etc.). Y uno de los mas suculentos es el de entregar los préstamos hipotecarios privados para adquirir viviendas sociales. De esta forma, lo que nació como un derecho se ha convertido en negociado, que recae sobre la espalda de miles de familias pobres de Chile.
Quien no sepa esto, no entiende el problema. Y quien no entienda debe, a lo menos, guardar silencio y no burlarse de un drama social de magnitudes.
Le adjuntamos algunos documentos que, si puede usted dar a conocer en su blog y mandárselos a esos “columnistas”, seria de mucha ayuda para informar mejor de nuestra lucha.
Nuevamente gracias por sus favorables comentario, atentamente.
Agrupación Nacional de Derechos Habitacionales
Andha Chile A Luchar
email: andha_chile@yahoo.es
web: www.aluchar.es.tl
Descargar Documentos: (En PDF)
Uno
Dos
Tres
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El Pensamiento Mágico Está de Moda.

Es una cuestión vernácula no de género.
Una conocida psicóloga televisiva, a la cual se le sobrevenden y piratean sus libros de autoayuda, dedicó su tiempo profesional a realizar una separación radical entre hombres y mujeres: Según ella los hombres actúan en función de objetivos las mujeres, en cambio, adolecerían de algo que denominó "pensamiento mágico": No saben lo que quieren pero anhelan que alguien lo adivine.
Sus argumentos se reducen a conductas de consumo conocidas hasta la saciedad por los publicistas. Desde luego se refiere a una mujer con mucho tiempo y dinero como para invertir ambos en dichas banalidades, lo importante aquí es que prácticamente niega que más de la mitad de nuestra población tome decisiones racionales. No aburriré al lector con los axiomas de esta colección de supersticiones decimonónicas y mitos posmodernos que es la psicología, pues la terapeuta de matinal no es una personalidad intelectual que requiera invertir tanta materia gris para refutarla, quiero dejar de manifiesto de qué modo, esto que la locuaz opinante denomina "pensamiento mágico", no es algo exclusivo de las mujeres, tampoco de nuestras mujeres.
Periodistas Groupies.
Las principales estrellas de nuestro periodismo, algunas figuras tan importantes como el eternamente españolizado Gomez Pablos o el experto en razonamientos complejos de superficialidades Fernando Paulsen, hicieron el ridículo forzando a un incómodo Obama, abandonado por su Servicio Secreto, a que se sacara una foto. No me sorprendería que el Presidente de los EEUU haya recibido un par de agarrones en el trasero.
A nadie le importó, salvo a Obama, que la Presidenta Bachelet, quien viajó a dar cuentas a su jefe y celebró que la calificara con un seis coma cinco, quedara marginada de las primeras instantáneas. Mientras los EEUU se caen a pedazos, los dólares van en picada, y los despojos se los reparten europeos y chinos, en nuestro país el "pensamiento mágico" es la norma y todos celebran a uno de los responsables de nuestras desgracias como si se tratara de un cantante de rock.
Bachelet, para no ser menos, criticó a su par brasileño por sugerir que sus compatriotas menores de dos años y mayores de setenta se abstuvieran de viajar a Chile. La razón, nuestro país en términos proporcionales es el más golpeado de todo el mundo por la gripe porcina con más infectados y muertos que en cualquier otro lugar. Por ejemplo Argentina, con una población casi tres veces a la de nosotros a penas tiene un treinta por ciento más de fallecidos siendo el segundo lugar en el mundo más afectado.
El "pensamiento mágico" de Bachelet, el que ha hecho gala en muchas oportunidades y a quien debe su popularidad, considera escandaloso un prudente cierre de las fronteras para la población en riesgo, algo que si se hubiese practicado en nuestro país oportunamente no estaríamos en tal amenaza sanitaria. De la mano de Bachelet, mientras visitaba la OEA, el gerente de Lan Chile celebraba las palabras de la presidenta desde su viril fijación en objetivos.
Los científicos con la biblia bajo el codo.
Quizá la mayor demostración de pensamiento mágico por estos días ha sido la decisión del contralor general de la república, Ramiro Mendoza, profesor de la universidad de los Andes (perteneciente al Opus Dei), que maneja una moto shopper., de prohibir la distribución fiscal de la píldora de anticoncepción de emergencia Para quienes quieran culparlo se debe mencionar que él sólo refrendó la interpretación absurda impuesta por nuestro tribunal constitucional; si fuera estricto y tan militante como ha sido acusado por uno de los líderes del pensamiento mágico masculino, el señor Guido Girardi, habría considerado ilegal también las compras de dispositivos intrauterinos.
Esto no sólo deja en evidencia que hemos permitido que estén a cargo de la toma de decisiones interesados fundamentalistas sino también la precaria formación científica de todos, tanto ultra fachos como fachos progres: La discusión si es o no abortiva no es, ni puede ser, una discusión científica en un país en que aún no se decide cuándo empieza la vida humana, en ciernes y propiamente tal, que es lo que la constitución protege. Si tomamos al pie de la letra el argumento de nuestro tribunal constitución no sólo sería aborto el impedir la anidación con la píldora de emergencia o con una "te" de cobre sino que cuesta comprender exactamente hasta dónde se extiende la protección a la vida pudiendo, de modo controversial pero lógico al fin y al cabo, cuestionar el que una mujer deje que un óvulo precipite sin intentar fecundarlo o que un hombre se masturbe condenando a una muerte cruel a cuatrocientos millones de pequeños seres humanos "que están por nacer".
Es tan insignificante el aporte de la píldora de emergencia a las políticas de natalidad que no amerita las barricadas emplazadas en un bando y otro; esta falsa discusión, un debate mágico, es un perfecto ejercicio de encubrimiento de las discusiones reales que no se abordan pues se prefieren los charchazos de payaso. No se requiere una ley de emergencia para vender a Frei de progre o a Piraña de momio, se necesita con urgencia una norma constitucional que fije de una vez y para siempre cuándo empieza la vida pues toda persona medianamente sensata sabe que es algo más que una célula compleja.
La "discusión científica" se promueve en un universo mágico en que la vida puede ser una toalla higiénica en el basurero o un tumor cancerígeno recién extirpado.
Sus argumentos se reducen a conductas de consumo conocidas hasta la saciedad por los publicistas. Desde luego se refiere a una mujer con mucho tiempo y dinero como para invertir ambos en dichas banalidades, lo importante aquí es que prácticamente niega que más de la mitad de nuestra población tome decisiones racionales. No aburriré al lector con los axiomas de esta colección de supersticiones decimonónicas y mitos posmodernos que es la psicología, pues la terapeuta de matinal no es una personalidad intelectual que requiera invertir tanta materia gris para refutarla, quiero dejar de manifiesto de qué modo, esto que la locuaz opinante denomina "pensamiento mágico", no es algo exclusivo de las mujeres, tampoco de nuestras mujeres.
Periodistas Groupies.
Las principales estrellas de nuestro periodismo, algunas figuras tan importantes como el eternamente españolizado Gomez Pablos o el experto en razonamientos complejos de superficialidades Fernando Paulsen, hicieron el ridículo forzando a un incómodo Obama, abandonado por su Servicio Secreto, a que se sacara una foto. No me sorprendería que el Presidente de los EEUU haya recibido un par de agarrones en el trasero.A nadie le importó, salvo a Obama, que la Presidenta Bachelet, quien viajó a dar cuentas a su jefe y celebró que la calificara con un seis coma cinco, quedara marginada de las primeras instantáneas. Mientras los EEUU se caen a pedazos, los dólares van en picada, y los despojos se los reparten europeos y chinos, en nuestro país el "pensamiento mágico" es la norma y todos celebran a uno de los responsables de nuestras desgracias como si se tratara de un cantante de rock.
Bachelet, para no ser menos, criticó a su par brasileño por sugerir que sus compatriotas menores de dos años y mayores de setenta se abstuvieran de viajar a Chile. La razón, nuestro país en términos proporcionales es el más golpeado de todo el mundo por la gripe porcina con más infectados y muertos que en cualquier otro lugar. Por ejemplo Argentina, con una población casi tres veces a la de nosotros a penas tiene un treinta por ciento más de fallecidos siendo el segundo lugar en el mundo más afectado.
El "pensamiento mágico" de Bachelet, el que ha hecho gala en muchas oportunidades y a quien debe su popularidad, considera escandaloso un prudente cierre de las fronteras para la población en riesgo, algo que si se hubiese practicado en nuestro país oportunamente no estaríamos en tal amenaza sanitaria. De la mano de Bachelet, mientras visitaba la OEA, el gerente de Lan Chile celebraba las palabras de la presidenta desde su viril fijación en objetivos.
Los científicos con la biblia bajo el codo.
Quizá la mayor demostración de pensamiento mágico por estos días ha sido la decisión del contralor general de la república, Ramiro Mendoza, profesor de la universidad de los Andes (perteneciente al Opus Dei), que maneja una moto shopper., de prohibir la distribución fiscal de la píldora de anticoncepción de emergencia Para quienes quieran culparlo se debe mencionar que él sólo refrendó la interpretación absurda impuesta por nuestro tribunal constitucional; si fuera estricto y tan militante como ha sido acusado por uno de los líderes del pensamiento mágico masculino, el señor Guido Girardi, habría considerado ilegal también las compras de dispositivos intrauterinos.Esto no sólo deja en evidencia que hemos permitido que estén a cargo de la toma de decisiones interesados fundamentalistas sino también la precaria formación científica de todos, tanto ultra fachos como fachos progres: La discusión si es o no abortiva no es, ni puede ser, una discusión científica en un país en que aún no se decide cuándo empieza la vida humana, en ciernes y propiamente tal, que es lo que la constitución protege. Si tomamos al pie de la letra el argumento de nuestro tribunal constitución no sólo sería aborto el impedir la anidación con la píldora de emergencia o con una "te" de cobre sino que cuesta comprender exactamente hasta dónde se extiende la protección a la vida pudiendo, de modo controversial pero lógico al fin y al cabo, cuestionar el que una mujer deje que un óvulo precipite sin intentar fecundarlo o que un hombre se masturbe condenando a una muerte cruel a cuatrocientos millones de pequeños seres humanos "que están por nacer".
Es tan insignificante el aporte de la píldora de emergencia a las políticas de natalidad que no amerita las barricadas emplazadas en un bando y otro; esta falsa discusión, un debate mágico, es un perfecto ejercicio de encubrimiento de las discusiones reales que no se abordan pues se prefieren los charchazos de payaso. No se requiere una ley de emergencia para vender a Frei de progre o a Piraña de momio, se necesita con urgencia una norma constitucional que fije de una vez y para siempre cuándo empieza la vida pues toda persona medianamente sensata sabe que es algo más que una célula compleja.
La "discusión científica" se promueve en un universo mágico en que la vida puede ser una toalla higiénica en el basurero o un tumor cancerígeno recién extirpado.
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miércoles 24 de junio de 2009
Y LUN Sigue.
martes 23 de junio de 2009
Las Últimas Noticias Continúa su Campaña de Difamación en Contra de ANDHA.

El Mercurio no Mentía, Miente.
Si algo se debe reprochar al documental "El diario de Agustín" es el omitir de qué modo descarado nuestra prensa sigue mintiendo, envenenando la mente de los incautos transeúntes con sus titulares, afiebrando a los consumidores con sus ofertones y fomentando lo más bajo y ruin del ser humano, al mismo tiempo que se esconde o minimiza los actos de resistencia y dignidad.
Es así como "Las Últimas Noticias", pasquín amarillista de mala muerte, perteneciente al "Mercurio S.A", es decir, al inefable Agustín Edwards, ha emprendido una campaña sucia en contra de los vapuleados dirigentes de ANDHA Chile a luchar. Al indecente artículo del Señor Grünewald, a quién el Colegio de Periodistas debería sancionar en forma ejemplificadora, ilustrada con los sofismas del Señor Pumarino, se suma el día de hoy (Martes 23 de Junio) el artículo "Motin bajo el puente" de Leonardo Sanhueza y si eso fuera poco - la carta enviada por este servidor no fue publicada nada raro ni escandaloso por sí mismo- pero se han agregado a la edición de hoy cuatro cartas escritas o editadas por la misma pluma.
No pretendo reducirme a una discusión semiótica, grafológica y o forense, pues además no sería extraño que cuatro personas pensaran del mismo modo que los sicarios intelectuales pagados por el sucio dinero del Señor Ewdards, pues por algo vende su remedo de periódico; estoy dejando sentado que mientras se guardó silencio de la situación en comento por dos días seguidos, la publicación de la carta en la página de Alterinfos los ha obligado a acusar el golpe o bien falsificando las cartas publicadas hoy o reciclándolas del cajón de la basura pues deberían haber sido exhibidas en la edición del domingo.
Exhorto a Cecilia Sáez Seguel, Andrea Fuentes, Marcela Varas Medina y Juan Ramirez, los autores de las cartas publicadas en LUN a que confirmen la autenticidad de ellas y que por favor den cuenta de su relación comercial con el periódico o amistosa con los sicarios de la palabra aludidos.
Del mismo modo convoco a los miembros de ANDHA Chile a que hagan valer sus acciones judiciales frente a este medio puesto que se trata de una campaña de difamación, algo que le está vedado a nuestros medios pese a la manga ancha con que nuestra legislación trata a los poderosos. En los tres artículos, y en las cartas, se reitera la misma información inexacta, falsa y no reporteada adecuadamente, es decir, no verificada o falseada por ninguna otra fuente que no fuera la del gobierno. A saber:
Que los deudores de ANDHA persiguen que se les regale dinero por la vía de solicitar condonaciones de deudas.
Que su legítima y legal movilización social es un modo de extorsionar al gobierno para obtener dicho beneficio, lo que haría doblemente abusiva su reivindicación.
Además omiten deliberadamente, e insisto, sin siquiera obtener declaraciones de la parte a quien se le imputan estos descabellados cargos, el contexto de la lucha y la autoridad moral de sus mediáticos detractores:
- Los deudores en lucha contrajeron las deudas alentados por el gobierno quien prestó recursos materiales y horas profesionales para falsificar estados de situación para que estas personas calificaran a créditos que les era imposible pagar según los cálculos contables más optimistas.
- Estas personas están siendo lanzadas de sus hogares por los bancos es decir, personas pobres fueron arrojadas a las fauces de las hienas por el gobierno y este mira para otro lado y la prensa los acusa de pedigüeños.
- Debido a los intereses usureros que nuestro Estado, en connivencia con el macroempresariado, tolera, estas personas no sólo ya han pagado sus viviendas sino que además han integrado mucho más que una legítima ganancia a la banca.
Quienes critican y quienes los financian omiten su rol culpable en esta situación:
- El gobierno esconde la cabeza en la arena, y envía a la prensa, a la cual califica insistentemente como de derecha, a que realice el trabajo sucio.
- La prensa realiza ese trabajo sucio porque el gobierno los subsidia mediante el avisaje estatal y si eso fuera poco condonó una deuda que salvó de la bancarrota a los dos consorcios periodísticos existentes a principios de los noventa. Además boicotea a todos los medios independientes y usa y abusa de La Nación, pagado por todos nosotros, para ventilar sus burdos asuntos domésticos intrapartidarios de ninguna importancia para el 99% de los chilenos.
- Los Bancos, que se sienten defraudados pues están en riesgo sus usureros intereses devengados, estafaron al fisco en millones de dólares mediante la deuda subordinada.
El que Las Ultimas Noticias recoja el guante, acusando el golpe, no nos ayuda en nada, pero creo necesario perder mi tiempo y el de mis lectores señalando a los viles escritorzuelos que cumplen el mandato de adorar sobre todas las cosas a su empleador y las míseras monedas que les arroja. Felipe Pumarino, Leonardo Sanhueza y Federico Grünewald, si olvidan que uno es dueño de su silencio pero esclavo de sus palabras estaré ahí para recordarselos; soy duro como talón de chilote y tengo muy buena memoria para su desgracia, por si querían pasar piola.
Artículos Citados:


Es así como "Las Últimas Noticias", pasquín amarillista de mala muerte, perteneciente al "Mercurio S.A", es decir, al inefable Agustín Edwards, ha emprendido una campaña sucia en contra de los vapuleados dirigentes de ANDHA Chile a luchar. Al indecente artículo del Señor Grünewald, a quién el Colegio de Periodistas debería sancionar en forma ejemplificadora, ilustrada con los sofismas del Señor Pumarino, se suma el día de hoy (Martes 23 de Junio) el artículo "Motin bajo el puente" de Leonardo Sanhueza y si eso fuera poco - la carta enviada por este servidor no fue publicada nada raro ni escandaloso por sí mismo- pero se han agregado a la edición de hoy cuatro cartas escritas o editadas por la misma pluma.
No pretendo reducirme a una discusión semiótica, grafológica y o forense, pues además no sería extraño que cuatro personas pensaran del mismo modo que los sicarios intelectuales pagados por el sucio dinero del Señor Ewdards, pues por algo vende su remedo de periódico; estoy dejando sentado que mientras se guardó silencio de la situación en comento por dos días seguidos, la publicación de la carta en la página de Alterinfos los ha obligado a acusar el golpe o bien falsificando las cartas publicadas hoy o reciclándolas del cajón de la basura pues deberían haber sido exhibidas en la edición del domingo.
Exhorto a Cecilia Sáez Seguel, Andrea Fuentes, Marcela Varas Medina y Juan Ramirez, los autores de las cartas publicadas en LUN a que confirmen la autenticidad de ellas y que por favor den cuenta de su relación comercial con el periódico o amistosa con los sicarios de la palabra aludidos.
Del mismo modo convoco a los miembros de ANDHA Chile a que hagan valer sus acciones judiciales frente a este medio puesto que se trata de una campaña de difamación, algo que le está vedado a nuestros medios pese a la manga ancha con que nuestra legislación trata a los poderosos. En los tres artículos, y en las cartas, se reitera la misma información inexacta, falsa y no reporteada adecuadamente, es decir, no verificada o falseada por ninguna otra fuente que no fuera la del gobierno. A saber:
Que los deudores de ANDHA persiguen que se les regale dinero por la vía de solicitar condonaciones de deudas.
Que su legítima y legal movilización social es un modo de extorsionar al gobierno para obtener dicho beneficio, lo que haría doblemente abusiva su reivindicación.
Además omiten deliberadamente, e insisto, sin siquiera obtener declaraciones de la parte a quien se le imputan estos descabellados cargos, el contexto de la lucha y la autoridad moral de sus mediáticos detractores:
- Los deudores en lucha contrajeron las deudas alentados por el gobierno quien prestó recursos materiales y horas profesionales para falsificar estados de situación para que estas personas calificaran a créditos que les era imposible pagar según los cálculos contables más optimistas.
- Estas personas están siendo lanzadas de sus hogares por los bancos es decir, personas pobres fueron arrojadas a las fauces de las hienas por el gobierno y este mira para otro lado y la prensa los acusa de pedigüeños.
- Debido a los intereses usureros que nuestro Estado, en connivencia con el macroempresariado, tolera, estas personas no sólo ya han pagado sus viviendas sino que además han integrado mucho más que una legítima ganancia a la banca.
Quienes critican y quienes los financian omiten su rol culpable en esta situación:
- El gobierno esconde la cabeza en la arena, y envía a la prensa, a la cual califica insistentemente como de derecha, a que realice el trabajo sucio.
- La prensa realiza ese trabajo sucio porque el gobierno los subsidia mediante el avisaje estatal y si eso fuera poco condonó una deuda que salvó de la bancarrota a los dos consorcios periodísticos existentes a principios de los noventa. Además boicotea a todos los medios independientes y usa y abusa de La Nación, pagado por todos nosotros, para ventilar sus burdos asuntos domésticos intrapartidarios de ninguna importancia para el 99% de los chilenos.
- Los Bancos, que se sienten defraudados pues están en riesgo sus usureros intereses devengados, estafaron al fisco en millones de dólares mediante la deuda subordinada.
El que Las Ultimas Noticias recoja el guante, acusando el golpe, no nos ayuda en nada, pero creo necesario perder mi tiempo y el de mis lectores señalando a los viles escritorzuelos que cumplen el mandato de adorar sobre todas las cosas a su empleador y las míseras monedas que les arroja. Felipe Pumarino, Leonardo Sanhueza y Federico Grünewald, si olvidan que uno es dueño de su silencio pero esclavo de sus palabras estaré ahí para recordarselos; soy duro como talón de chilote y tengo muy buena memoria para su desgracia, por si querían pasar piola.
Artículos Citados:


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Etiquetas: ANDHA, Archivos de Prensa, Política Nacional
domingo 21 de junio de 2009
Carta al Director de Las Últimas Noticias.

Obviamente no publicada.
Señor Director de Las últimas noticias.
Sobre su artículo de ANDHA Chile, y la crónica de Felipe Pumarino.
(páginas 2 y 3 respectivamente, edición 20 de Junio)
El Periodista Federico Grünewald se da la licencia de interpretar los hechos que relata pero desde una posición sesgada que denosta la legítima movilización de algunos compatriotas. Afirmar que protestar es "dar jugo", o hacer sorna de "cuan machucados estaban", excede con creces un periodismo opinante pues se coloca en el terreno de la descalificación y la de ofensa.
Su cronista, Felipe Pumarino, compara la razón de la protesta de ANDHA Chile utilizando información falsa con lo cual distorsiona la información que dice tratar en profundidad: Las mujeres de ANDHA Chile no protestan por "haberse comprado un auto en 98 cuotas", tampoco por por comprarse una casa en la playa o un departamento de tiempo compartido. Además se deben hacer algunas precisiones:
- El gobierno exigió a estas personas que se endeudaran y falsearan sus estados de situación para acceder a una casa propia.
- Estamos hablando de viviendas sociales y de personas cuya alternativa es vivir en condiciones muy parecidas a las del borde del río mapocho.
- Por lo tanto no son personas reclamando de llenas o que no quieren pagar sus deudas.
- En relación al reproche hacia los deudores de ANDHA en relación a que no quieren pagar sus deudas a los bancos es preciso señalar lo siguiente: Vuestro consorcio periodístico no ha pagado sus deudas, tampoco los bancos que son algunos de sus grandes avisadores, ergo todos los cuales, ustedes incluídos, viven del escándalo y la usura. El gobierno de Aylwin les exoneró de millonarias deudas a principios de los noventa a su periódico y al el Mercurio: Los bancos fueron rescatados con el diez por ciento de los fondos previsionales de los pensionados del sistema antiguo, los cuales nunca han sido reintegrados.
Fomentar este tipo de ideas por parte de su medio es una seria agresión a los principios más elementales del periodismo y ser partícipes no sólo de la represión policial a los movimientos sociales sino que del encubrimiento de prácticas, incluso su aliento, reprobables desde cualquier óptica constitucional. Su acción sólo es comparable al tristemente célebre titular "Se mataron como ratas" utilizado por la "Segunda" hace unos cuantos años atrás.
Sobre su artículo de ANDHA Chile, y la crónica de Felipe Pumarino.
(páginas 2 y 3 respectivamente, edición 20 de Junio)
El Periodista Federico Grünewald se da la licencia de interpretar los hechos que relata pero desde una posición sesgada que denosta la legítima movilización de algunos compatriotas. Afirmar que protestar es "dar jugo", o hacer sorna de "cuan machucados estaban", excede con creces un periodismo opinante pues se coloca en el terreno de la descalificación y la de ofensa.
Su cronista, Felipe Pumarino, compara la razón de la protesta de ANDHA Chile utilizando información falsa con lo cual distorsiona la información que dice tratar en profundidad: Las mujeres de ANDHA Chile no protestan por "haberse comprado un auto en 98 cuotas", tampoco por por comprarse una casa en la playa o un departamento de tiempo compartido. Además se deben hacer algunas precisiones:
- El gobierno exigió a estas personas que se endeudaran y falsearan sus estados de situación para acceder a una casa propia.
- Estamos hablando de viviendas sociales y de personas cuya alternativa es vivir en condiciones muy parecidas a las del borde del río mapocho.
- Por lo tanto no son personas reclamando de llenas o que no quieren pagar sus deudas.
- En relación al reproche hacia los deudores de ANDHA en relación a que no quieren pagar sus deudas a los bancos es preciso señalar lo siguiente: Vuestro consorcio periodístico no ha pagado sus deudas, tampoco los bancos que son algunos de sus grandes avisadores, ergo todos los cuales, ustedes incluídos, viven del escándalo y la usura. El gobierno de Aylwin les exoneró de millonarias deudas a principios de los noventa a su periódico y al el Mercurio: Los bancos fueron rescatados con el diez por ciento de los fondos previsionales de los pensionados del sistema antiguo, los cuales nunca han sido reintegrados.
Fomentar este tipo de ideas por parte de su medio es una seria agresión a los principios más elementales del periodismo y ser partícipes no sólo de la represión policial a los movimientos sociales sino que del encubrimiento de prácticas, incluso su aliento, reprobables desde cualquier óptica constitucional. Su acción sólo es comparable al tristemente célebre titular "Se mataron como ratas" utilizado por la "Segunda" hace unos cuantos años atrás.
Ariel Zúñiga Núñez

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