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domingo, 29 de abril de 2012


Educación estatal, gratis, gratuita y que la pague el Cobre.
Por Ariel Zúñiga Núñez ( @azetaene )

Al igual que el año pasado a nuestros dirigentes estudiantiles “emblemáticos” ya se les había olvidado los motivos de la movilización y se habían concentrado, exclusivamente, en la gestión comunicacional de sus formas; el aprovechamiento de la repentina e inmerecida fama.
Boric había descorchado botellas de champaña tras el anuncio de un eventual proyecto de ley de un gobierno indigno de confianza, su respuesta fue precipitada, “proactiva”, convenientemente amnésica respecto a que cualquier celebración o repudio requería un asentimiento de las bases. Su puesto se tambaleo, no le quedo otras que doblar en 180 grados en 24 hrs.
La manifestación del miércoles había sido “programada” para diez mil comensales, llegaron diez veces esa cantidad, claro que no lo hicieron para sacarse fotos con lo emblemáticos ni para escuchar a “tomo como rey”, sino para recordar lo que las componendas en sordina, han acallado durante meses: Educación gratuita, publica y de calidad.
A mi me gustaría que agregaran una característica mas, que sea laica, pero el movimiento no lo mando yo, asi como creen gobernarlo los emblemáticos, pertenece a todos, a los que marchan y a los que no, a los que trabajan para pagar sus estudios, los que aun no terminamos de estudiar por haber sido sacrificados en la piedra ceremonial de la usura legalizada, de los que aun no nacen ni tienen edad de estudiar, de todos.
Es ese grupo heterogéneo, en que participa activamente la mayoría del país, el que concordó educación gratuita, estatal y de calidad; jamas, ni en un lapsus linguae, alguien ha dado como solucion que el estado se transforme en un banco usurero privado.
Los aplausos de Boric fueron atropellados por otro anuncio del gobierno, otro “mero anuncio”: La “reformita” tributaria.
Si el julio, agosto o septiembre del año pasado,el gobierno hubiese corcheteado al tristemente celebre GANE el gobierno habría conseguido su caro anhelo de desmovilizar parcialmente a los estudiantes, de colocar la cuna en el lugar correcto dividiendo a los que no tienen problemas económicos, que en la universidad son muchos, a veces la mayoría, y los que si. Sin embargo bastante agua ha pasado debajo del puente y mas ha aprendido el chileno medio de economía política estos últimos meses que en los pasados 39 años.
La ultima lección, magistral, ha sido la nacionalización de IPF, Piñera se quedo sin argumentos, sin posibilidades de demonizarla, quedando la prensa del capital encargada de la lamentable tarea de cuestionar histéricamente una medida tan logica como popular.
Así que el anuncio tardío de Beyer no fue leído como decían los manuales, escritos en los noventa, que la “banda de los chaquetas rojas” se sabe de memoria. Aquí nadie celebro, salvo Boric, el fraude de etiquetas que nacionalizaría la usura en perjuicio de los estudiantes, hasta los mas ignorantes lo miraron con cautela, quien le creería el presidente mas mentiroso de nuestra historia y uno de los mayores payasos que han arribado a ese cargo mediante la elección popular.
La prensa internacional ya no puede moderarse, ha debido reconoce que Pinera es un inepto de proporciones siderales, capaz de desatar una crisis estructural en la única plaza que le venia quedando al neoliberalismo.
Y ha sido Pinera, por el mismo o mediante Hinzpeter, el mayor dirigente social de este ultimo año; ahora lo hizo de nuevo.
El que The Economist lo llamara inepto no tiene que haberle pasado inadvertido; tampoco que transversalmente todo el pais coincidiera, alguno lo dicen, otros lo callan, pero todos lo piensan, que el conflicto de Aysén fue producido y agravado por la estulticia de Piñera y Hinzpeter.
Y como los estúpidos también son capaces de sacar cuentas y proponer medidas, aunque sus cuentas son erróneas y sus propuestas para la risa, Piñera trató de desactivar el movimiento con dos anuncios de proyectos de ley: Uno sobre financiamiento de la educación y otro sobre tributos.
No se trata de medidas, o de políticas, mientras no se materialice en proyectos ley y no consiga los votos para ser aprobados, como nos podemos dar cuenta nuestra prensa canalla ha querido secuestrar la discusión la semana completa vendiendo humo ajeno, sin embargo han conseguido el efecto inverso:
Los dirigentes estudiantiles habían comenzado el año con una moderación rayana en el entregismo, y se les había olvidado mencionar que la exigencia es educación publica, gratuita y de calidad, financiada con la nacionalización del cobre y una reforma tributaria estructural.
Lo del Cobre lo recordó Cristina Fernandez nacionalizando IPF; en tanto que la ligazón necesaria entre financiamiento de la educación y reforma tributaria lo recordó Piñera, llevando la estupidez política a proporciones aun no vistas.
Gracias Sr Presidente, y muchas gracias prensa canalla, por enderezar al movimiento justo cuando se enchuecaba hacia la derecha diletante de los oportunistas que se hicieron de las federaciones emblemáticas.


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lunes, 9 de abril de 2012


Leyes sí, privilegios no.
Por Ariel Zúñiga Núñez ( @azetaene )


Hace unos días a mi amigo Julio Cortés casi lo mataron los pacos, lo metieron en carro policial el día más caluroso de un marzo que parecía enero y lo pasearon por los sitios más asoleados, a la hora de la canícula, comprimido como una sardina junto a una veintena de estudiantes detenidos por manifestarse.
Julio es abogado, escritor, músico, académico, activista y pintamonos, obvio, como todos. Otro dato a consignar es que no tiene entre 12 y 20 años como los demás detenidos que sufrieron el mismo vejamen; aunque no lo quiera admitir ya va por los cuarenta.
Con más trasnochadas que quiosco de la plaza Italia el fatigado cuerpo de Julio casi no resistió la tortura, la misma al cual son sometidos los jóvenes que se manifiestan a razón de miles por vez. No lo molieron a palos pero casi se lo echaron. De estar en sus zapatos mi corazón no habría resistido y el paro cardiaco no me lo despinta nadie.
Julio fue detenido mientras intentaba realizar su trabajo, al frente del palacio de la Moneda, intercediendo a favor de unos estudiantes que se manifestaban pacíficamente y que estaban siendo detenidos de modo arbitrario e ilegal.
La detención de Julio, una de las tantas miles de detenciones ilegales, ameritó que cuarenta abogados redactaran y suscribieran una carta pública.
Mis lectores y auditores conocen mi opinión respecto a las cartas públicas firmadas por múltiples hidalgos; sólo diré que me parece un instrumento ineficaz para el propósito declarado así como útil para uno, no declarado, que es el de figurar.
La carta, además, se la remiten a Lorena Fries, abogada, feminista, bacheletista, y directora de un maqueteado y olvidable instituto de DDHH.
Ir al contenido de la carta podría parecer inoportuno ya que he mencionado que se le estás ladrando al árbol equivocado, sin embargo algunas cuestiones no pueden dejar de decirse con la misión de que quede en actas y no se diga que hemos consentido por omisión.
El instituto de DDHH no hizo nada por los imputados del caso bombas, ni por el ciudadano paquistaní Saif Khan, ni por el ciudadano vasco Asel Luzarraga. Todos ellos fueron acusados a través de los medios de grandes delitos, a todas luces infundios; sólo la comisión de DDHH de la cámara de diputados y algunos parlamentarios con nombre y apellido brindaron su apoyo en los momentos duros, cuando se le violaban sus derechos humanos de algunos de ellos.
Validar una institución de papel maché como el INDH me parece torpe y o amnésico. De modo tardío el INDH se involucró en los casos de violaciones a los DDHH de las policías en contra de los manifestantes con la figura de los observadores de DDHH. Sin embargo sus acciones de denuncia sólo han servido para evitar el colapso de una institución concertacionista, un verdadero “poder fáctico” creado para dar trabajo a algunos camaradas y reforzar la propaganda que la podríamos agrupar en dos conjuntos: “los DDHH son un asunto del pasado” y, “gracias concertación por librarnos de Pinochet”.
Cuando Herberg amenazó con quemar parte de nuestro pasado el INDH se prestó para ocultar cualquier discusión de fondo reduciendo el conflicto a un mero problema de derechos de propiedad intelectual.
El INDH no es un órgano del gobierno de Piñera pero claramente es un órgano del Estado de Chile. Ni es independiente ni menos un organismo autónomo del poder político y el capital como para elegirlo como destinatario de nuestras misivas. Además no posee ninguna competencia jurisdiccional, la “preocupación” que le transmiten sólo sirve para que Lorena Fries luego le “transmita” dicha “preocupación” a otras autoridades que tampoco harán algo para evitar que se sucedan hechos como los denunciados.
Acciones de este tipo sólo sirven si se pretende blandir el Chipote Chillón de una demanda internacional en la Corte Interamericana de DDHH.
El Estado de Chile, ya que no es democrático, no posee oposición sino que disidencia; dicha disidencia no tiene posibilidad de dialogar, ni menos de negociar, con el Estado.
La disidencia la constituimos un grupo numeroso de patipelados y también de hidalgos profesionales. Al menos en eso han sido justas las autoridades pues apalean a todos por igual, sean estudiantes o desertores escolares, profesionales o legos, abeceunos abajistas o niños en “riesgo social”.
Leo las leyes que nos rigen una y otra vez y no encuentro ninguna norma que consagre que los abogados tienen más derechos que los ciudadanos que no lo son. El ámbito restrictivo en donde sus competencias lo hacen diferente es en los tribunales; tienen un derecho a la palabra que a los legos en general se les niega.
Tampoco encuentro alguna norma que autorice a los Carabineros a pegarle a todo el mundo y cuando se le venga en gana.
En este asunto no existen “vacíos legales” como dicen los autores de la carta; lo que ocurre es que la ley no sirve para controlar el poder y por ello la constitución política no se respeta así como toda la legalidad.
Si estamos en una tiranía, en un Estado que no es de Derecho, en donde los abogados son maltratados junto con sus defendidos y los periodistas son golpeados, amedrentados y juzgados como delincuentes me parece que el rol de los “legistas” es de acusar esta situación a la opinión pública para que cada uno de los que reciban el mensaje dejen de acatar las instrucciones de un gobierno tiránico.
Si es que los tribunales desoyen las violaciones a los DDHH, los Carabineros las perpetran a cotidiano y el ministro del interior les exige que así actúen no veo el sentido de discutir este asunto dentro de la “institucionalidad” impuesta por el poder y para su beneficio.
No me parecería un avance, tampoco, que se legislara, de “emergencia”, para crear un estatuto especial, o privilegio, para periodistas, estudiantes universitarios, manifestantes oenegistas o abogados.
El problema radica en nuestro sistema penal. Es hora que se enteren aquellos que se tapan los ojos y oídos para no hacerlo: De este modo y peor carabineros trata a los pobres los 365 días del año. La orden que les da Hinzpeter no es otra de que trate como “delincuente” a los manifestantes, es más, según la mentalidad en que han sido instruido los carabineros quien no acata órdenes es un delincuente.
Para que se deje de tratar a los manifestantes, y a sus abogados, del modo brutal en que se lo hace con los pobres (con la excusa que son delincuentes) más que instar por nuevas leyes que discriminen positivamente a algunos se debe abogar porque se respete los DDHH de todos empezando por los presos, por todos los presos.
Detrás de ese reproche “nos tratan como delincuentes” se esconde la trampa, la negación de todos y cada uno de los DDHH, y eso es la deshumanización, el separar al mundo entre buenos y malos, el exigir el respeto a los que se portan bien y el azote de dios a los que se portan mal.
El concepto de delincuente es lo que está mal, no el que las autoridades agrupen a los manifestantes en el bando de los delincuentes.
Y el problema es nuestro Estado, no el que Carabineros le pegue a muchos o a pocos.


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lunes, 2 de abril de 2012

El baile de máscaras de la anti discriminación.
Por Ariel Zúñiga Núñez ( @azetaene )


La igualdad ante la ley le prohíbe tanto al pobre como al rico dormir debajo de los puentes”.
Anatole France.
Hagamos pelear a la verdad y la mentira cara cara y en igualdad de condiciones, veremos quién gana”
Abraham Lincoln.


La intervención de Lily Pérez, senadora de RN, la congresista más cercana al Presidente Piñera, nos ahorró una serie de comentarios, tan obvios como omitidos, a la hora de comenzar este artículo. Como dice el refrán de leguleyos “a confesión de parte, relevo de pruebas”. La ley antidiscriminación, ahora “ley Zamudio”, fue redactada por el equipo de la senadora, está firmada por el abogado Ciro Colombara, y su función, más allá de las fanfarrias, era evitar que en las próximas elecciones senatoriales un grupo tan reducido como identificado de nacionalistas UDI, amigos de Marcelo Forni, amenacen a la parlamentaria y la injurien apelando a su religión.
Al menos eso era la ley Lily Pérez antes que se transformara en la ley Hinzpeter 2.0, o Ley Zamudio para los incautos. En los últimos días ha sido modificado en su “espíritu”, sin tocar el texto.
Independiente de las buenas intenciones añadidas, o más bien pegoteadas, se trata de un paradigma de legislación bananera, con todos sus defectos anejos, y sin duda la antítesis de la concepción moderna de ley: una norma de aplicación general, emanada de la voluntad general, destinada a que prevalezca el bien común y que vincula por igual a gobernantes y gobernados.
La “ley Zamudio” es una norma con nombre y apellido, se llama ley Lily Pérez. No tiene la intención de aplicarse de modo general, si fuera así los mapuche no podrían ser tratados “personalizadamente” por nuestra policías y los homosexuales podrían entender derogadas, tácitamente, todas las vetustas leyes que les impide contraer un vínculo, tan opresivo como reaccionario, cual es el matrimonio. Los pobres podrían exigir que se los deje de encarcelar por el sólo hecho de nacer sin recursos o que no se los discrimine en el acceso y permanencia en las universidades.
La ley Lily Pérez, no es un apéndice de la constitución, o una ley interpretativa de ésta o una reforma, es una ley penal. Y bien sabemos que el idiotismo ilustrado, o girardismo-espinismo, es la única doctrina jurídica que considera que la creación de delitos, o aumento de las sanciones, desincentiva conductas y finalmente cambia, para mejor, a la sociedad.
No sólo es una norma penal sino que una grosera legislación de derecho penal simbólico que no busca encarcelar a nadie sino que “enviar un mensaje a la sociedad”.
Todos sabemos cuánto cambió el Chile de los 90', y para mal, gracias al girardismo-espinismo. Sus toneladas de proyectos de ley sanitarios, de ornato, de buenas maneras ciudadanas, presentadas con fanfarrias, periodistas, abogados, payasos, delantal blanco y estetoscopio fueron la cortina musical para que el facherío se encabritara y que, actuando de consuno con los gobiernos de turno, ajustaran el nudo de la horca a los pobres, los auténticos y únicos discriminados en el Estado de Chile.
Todas las normas que permiten que Carabineros actúe como un ejército de ocupación, golpee a todo el mundo sin reparar entre manifestantes, espectadores, transeúntes y periodistas, fueron dictadas o ratificadas, con leyes concertacionistas. Las normas que tolera que Chile tenga más presos que lo que proporcionalmente se permitió todopoderoso Stalin fueron dictadas por Frei, Lagos y Bachelet, a instancias de Alberto Espina (socio de Hinzpeter); de “Libertad y Desarrollo” del hoy Ministro Larroulet; de Miguel Otero, verdadero autor de la “ley Hinzpeter”; del feo Ubilla (subsecretario) y el instituto “Libertad” de RN; y de Paz Ciudadana en donde comulgan, hasta hoy, Agustín Edwards, Sergio Bitar, José Joaquín Brunner, Mónica Jimenez (la que se ganó un jarrazo), etc.
Todas las leyes que tienen transformado a este país en una tiranía son leyes penales, simbólicas, aclamadas por la prensa, transversalmente “por todos los sectores”, y con nombre y apellido. Ninguna ha emanado de la voluntad popular y sus resultados han sido tan impopulares como silenciados por la prensa.
Si se trata de grandes transformaciones legales el nombre y apellido sigue valiendo, desde la constitución de Jaime Guzmán hasta la reforma procesal penal de Soledad Alvear y la “constitución” de Lagos.
Si el objetivo es encanar morenazis no necesitamos una bomba atómica.
La ley Lily Pérez estuvo archivada por años, son los socios de Piñera quienes se oponen a su aprobación. La muerte de Daniel Zamudio le brindó la oportunidad a Hinzpeter de tapar lo que sucedía en Aysén con un tema popular, al tiempo de mover las piezas a su favor.
Gran parte de la derecha dura de nuestro país habita en el sur, desde Talca hasta Osorno. Esta derecha provinciana es muy diferente a la santiaguina y urbana. Agrícola y ganadera, en muchos pueblos es mayoritaria y mafiosa; no actúa clandestina desde el poder invisible de lo financiero sino que ejerce el poder de modo directo golpeando con la fusta al huaso insolentado que se le cruce en la plaza de armas.
Esta derecha considera a toda legislación un inconveniente, un límite a su forma tradicional de ejercer el poder. Para estos provincianos la misma constitución de Jaime Guzmán, si se aplicara, implicaría una revolución.
Se oponen a la ley de Lily Pérez por la sencilla razón que la propuso una judía y contra ellos. Cómo olvidar que el temperado Senador Hernán Larraín fue el mayor defensor de Colonia Dignidad, una asociación ilícita terrorista y pederasta nazi que operó en Chile por medio siglo con total impunidad. O que la designada Von Baer, colega de Hinzpeter, es nieta de nazis, y que debe su fortuna al dinero y secretos científicos robados desde un campo de concentración. O que Krasnoff se enorgullecía de provenir de una estirpe que mataba judíos en Ucrania. O que la zona del lago Llanquihue ocultó a cientos de ex jerarcas nazis hasta que murieron de viejos.
Creer que la disputa es entre judíos de derecha y nazis de derecha chilenos es no entender lo que ocurre. El objetivo no es acosar a los auténticos nazis de Chile, tampoco a los burdos morenazis. El objetivo es servirse de los volubles progres para que se sumen a un coro geopolítico mundial: A fin de cuentas el sionismo no se opone, en parte alguna, al nazismo, ni al fascismo, es casi un elemento indispensable de la doctrina transnacional de la extrema derecha.
El papel de los “progres” en un ejemplo.
Jorge Contesse, abogado de la jueza Karen Atala, y miembro del departamento de DDHH de la Universidad Diego Portales, consideró que las palabras del Senador Eugenio Tuma y de Jaime Gajardo, presidente del Colegio de Profesores, eran discriminatorias y susceptibles de ser perseguidas con la nueva ley.
Tuma tuvo la mala ocurrencia de mencionar dos hechos indesmentibles: Uno, que el principal sospechoso del incendio en la Torres del Paine (hoy condenado) es de nacionalidad israelí, dos, que es un ex militar. Jaime Gajardo, por su parte, mencionó dos hechos, también indesmentibles: Que los métodos del ejército israelí contra los palestinos son a lo menos cuestionables y que Hinzpeter usa los mismos métodos en Chile. La opinión de Tuma es que se debe investigar la relación entre el Estado de Israel y los miles de turistas israelíes, todos militares, que visitan la Patagonia; la opinión de Gajardo es que Hinzpeter, al ser sionista, apoya los métodos del Estado de Israel contra los palestinos y eso le permite usarlos en Chile sin ningún reparo moral.
En cuanto a los hechos que mencionan, sólo queda adherir o callar; respecto a sus opiniones se puede discrepar, y de eso se trata la libertad de expresión.
En cambio Hinzpeter acusó a Saif Khan por el mero hecho de ser Paquistaní de ser terrorista, lo hizo junto a su socio, y paisano, el ex embajador de EEUU Paul Simons. Hinzpeter luego acuso a una veintena de jóvenes de terroristas, cito textual “los anarquistas acostumbran a expresarse políticamente mediante explosivos”. Cuando las Torres del Paine ardían, y el culpable preparaba las maletas del vuelta a su casa en Israel, Hinzpeter culpó a los mapuche de ser los culpables “de todos los incendios”, hubo que interpretarlo con bondad para entender que se refería sólo a los incendios de la Araucanía.
Shai Agosin, presidente de la comunidad judía de Chile, hace un par de semanas volvió sobre Saif Khan, culpó a unos inmigrantes de religión musulmanes de ser terroristas por estar “cerca de él” y “asistir a la misma mezquita”. Su cultura es el odio y el terrorismo dijo al referirse indistintamente a árabes, persas y musulmanes.
La esposa de Rodrigo Hinzpeter, la periodista Joyce Ventura, escribió una crónica “cinematográfica” sobre la deficiente película de Michael Haneke “la cinta blanca” y se permitió opinar que "los judíos siempre (hemos) esbozado, desde un plano más íntimo, que el pueblo alemán fue, es y será bárbaro". Su “barbarismo” explica el holocausto, no las “causas económicas y políticas”.
Fernando Villegas, comentarista de Tv que dice ser sociólogo, en reiteradas oportunidades ha injuriado y calumniado a personas y grupos de personas, en especial a mapuche y homosexuales. Marcelo Brunet, un twitero de derecha, también ha injuriado y calumniado a los mapuche, sin ninguna consecuencia, no he visto que Lily Pérez reaccionara indignada por la discriminación flagrante en estos casos.
En las afirmaciones de Tuma, de Gajardo, de Fuad Chahín y de Hugo Gutierrez existe una opinión, dura, cuestionable, mala leche o como quiera llamársele, sin embargo descansan en hechos ciertos, indesmentibles.
Sin embargo en las afirmaciones de Chai Agosín, Rodrigo Hinzpeter, Fernando Villegas y Marcelo Brunet, existen improperios contra una o varias personas y se esgrimen mentiras, en forma deliberada, para darles algún sustento.
En las afirmaciones de Joice Ventura vemos justamente aquello que prohíben expresamente las legislaciones anti odio que se conocen: Lo que se pretende evitar es que sobre la base de un razonamiento descalifiquemos a un pueblo completo, a los que profesan una religión o adscriben a una etnia.
Volviendo con Jorge Contesse todos sabemos que es parte de una familia estrechamente vinculada al pinochetismo y al poder económico de la dictadura y pos dictadura. También sabemos que era jefe del departamento de la Universidad Diego Portales antes de terminar el quinto año. Otro hecho indesmentible es que Francisco Javier Cuadra, ministro y confidente de Pinochet, sin lugar a dudas el inspirador de Hinzpeter, es el dueño tras las sombras de dicha casa de estudios y por ende de ese departamento de DDHH.
¿Qué ley contra la discriminación es la que necesitamos? ¿Una que nos prohíba hablar de los Contesse, de Francisco Javier Cuadra y de la Diego Portales?
Ese es el absurdo en que nos encontramos, bajo la excusa de la “anti discriminación” se le intenta tapar la boca a Gajardo y Tuma pero no a Hinzpeter y Chai Agosin, esa es la letra chica de la ley Zamudio, lo que no está escrito y no necesita ponerse por escrito.
Si Hinzpeter se considera a sí mismo un discriminado, y si la verdad no importa en el debate público sino las intencionalidades presumidas, es que el legislador pretende un fuero, para los mismos de siempre, en vez que un término de la discriminación arbitraria. Esta es la historia de la ley antes de que entre en vigencia.
Cuando en otros países se sanciona la negación del holocausto es para impedir que se pueda construir un discurso odioso desde una falsedad, ese es el espíritu de una ley penal contra el odio y no el impedir que se diga la verdad con la excusa burda que al decirla estamos discriminando al mentiroso.
Lo que se pretende acá es utilizar la anti discriminación como pretexto para amordazar aún más a la oposición al capital, dentro de Chile, y a la geopolítica yanqui en medio oriente. Tras la ley antidiscriminación se oculta una ley mordaza coherente con las acciones hostiles de EEUU e Israel en Siria e Irán.
Su objetivo es que ciertas verdades inconvenientes no puedan pronunciarse en público mientras la connivencia de los tribunales y la prensa canalla, actuando como un tándem, impedirán que algún poderoso sea juzgado pese a que la homofobia sea la moneda corriente de los programas de humor y la denostación contra los musulmanes la de los noticiarios de la tevé.
Nuestra comunidad judía aún no se define si es una asociación que liga a todos quienes profesan la religión homónima dentro de nuestro territorio, a los inmigrantes israelíes o a los que adhieren, por razones de cualquier índole, al sionismo transnacional el cual es, pese a los discursos, inherentemente anti nacional y laico. El sionista no defiende la legitimidad del Estado de Isrrael, lo que lo ligaría a un patriota israelí sólo tácticamente; suscribe una determinada geopolítica en el medio oriente la cual ha sido conveniente para las potencias de primer mundo desde que tuvieron que descolonizar, nominalmente, los patios traseros de Europa.
La razón para que un país de diez millones de habitantes y menos producto geográfico bruto que el nuestro, como Israel, una vez más secuestre a nuestra opinión publicada y alinee transversalmente a nuestros gobernantes para aprobar leyes que los blinden en momentos extremos, como el que se vive hoy en medio oriente, queda abierta a la especulación. Lo que no puede ser discutido es que ha sido Hinzpeter, una vez más, quien ha actuado como agente de una potencia extranjera.
Creo que lo que se debe combatir antes que la mentada discriminación es la mentira. Si tanto anhelan una norma antidiscriminación les recuerdo que el artículo primero de la constitución reza “Las personas nacen libres e iguales en dignidad y derechos.” Si esto no se respeta no entiendo porqué debiera respetarse una ley de emergencia y con nombre y apellido.
Si quieren terminar con los morenazis bastaría que los pacos se dejaran de ocupar en disolver manifestaciones legítimas y cumplieran, con lo que dicen, es su trabajo. Si armaron una bomba atómica para vindicar a Zamudio es porque su intención es otra.
Las leyes antidiscriminación descansan en la idea de que la igualdad ante la ley se respeta, como en Chile no es así lo que se busca aprobar es una ley discriminatoria más en un país semi feudal no asumido en que el 80% es tratado como esclavo y como idiota.


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miércoles, 21 de marzo de 2012
En Coyhaique, bajo ocupación de FF. EE. de Carabineros día 1.
Por Jorge Ojeda
Ayer fue una jornada muy fuerte, Carabineros desembarcó en Puerto Cisnes material pesado, un nuevo lanza aguas 02 buses y 02 zorrillos, en dicha localidad de unos 4.000 habitantes comenzó la represión, la gente inocentemente trató de contener a esas bestias formando una cadena tomados de las manos, con los resultados que todos podemos intuir, sin embargo lograron rehacerse para intentar una resistencia en el camino nuevo, sin embargo igual lograron pasar cruzando por el camino viejo, una columna de vehículos policiales fue enviada en refuerzo de este contingente con lo que formaron una masa de choque formidable.
Pequeños pueblitos que ni siquiera encontraran en wikipedia intentaron contener a esas bestias, pues todos teníamos claro que si pasaban fácilmente irían directamente hacía Aysén y Chacabuco, contra nuestros muy golpeados hermanos que han soportado la mayor parte de la represión; de esta manera Villa Amengual conoció de las FF. EE., luego le tocó el turno a Villa Mañihuales, que siendo superados ampliamente en número, pero valientes y dignos intentaron resistir en una improvisada barricada pero fueron barridos, no pudo sino formarse un nudo en la garganta de todo Patagón bien nacido al escuchar a un poblador pedir disculpas por no haber podido contenerlos más; entonces la maligna columna se dividió en dos, una quedó acechando a Puerto Aysén, mientras otra se dirigió a pasar la noche a Coyhaique.
De este modo nos tocaba pagar el precio de nuestra dignidad, y al llamado del deber salimos cerca de 2.000 personas, sabíamos que al ir al Puente sobre el río Coyhaique nos metíamos en una ratonera pues hacía un lado teníamos una quebrada que daba al río del mismo nombre al otro lado un regimiento, con la agravante de que sabemos que en dicho lugar alojan un centenar de ellos; no habiendo hacía donde escapar, pero aún así entramos, e improvisamos una defensa simbólica, pues no había posibilidades de vencer, pero hacía su destino marcharon los hijos de Coyhaique, y allí vimos por primera vez a la serpiente metálica que había arrasado a nuestros hermanos más débiles, en el camino, y se luchó, y pasó lo que era previsible nuestra improvisada defensa fue arrasada.
Cuanto aguantamos quince minutos una hora no lo sé, luego vino el drama de salir de la ratonera, bajo el fuego de esas bestias, pero entonces los más jóvenes tomaron el desafió y lucharon nuevamente, esta vez el fuego llegó al centro de Coyhaique, un camarógrafo de Radio Santa María fue golpeado por 8 de esas bestias y secuestrado, la sede de la ANEF improvisó un punto de primeros auxilios en su sede, donde se atendieron alrededor de 50 de nuestros heridos, no sabiéndose cuantos más llegaron al servicio de urgencia del Hospital, entre los contusos hay hasta u observador de DD. HH. Este denunció que una bestia le había destruido el celular, señalando otro que amenazaron con su “arma de servicio” a civiles.
Hasta a que hora se combatió no lo sé, pero hoy en la mañana aún habían barricadas en la ciudad, me llamaron especialmente la atención las de calle Bilbao (una de las principales de la ciudad) donde gruesos troncos de árboles obligaban a los vehículos a transitar por la vereda, lo que sí se es que Puerto Aysén, ha comprendido más allá de cualquier duda que la lucha fue por ellos, les sabemos más organizados y más fuertes que nosotros, y ahora tuvieron gracias al sacrificio de los más débiles un día más para prepararse para lo que se deja ver como el gran enfrentamiento que se augura deberán soportar.

jueves, 15 de marzo de 2012

Un juicio inoportuno contra Miguel Herberg.
Por Ariel Zúñiga Núñez ( @azetaene)

La salida fácil es apelar a lo legislado, a lo que está establecido, es fácil y rentable, además que nos permite escondernos en las masas a la hora de arrojar las piedras. Cuando afirmamos que alguien hace o dice algo incorrecto nos obliga a construir una barrera sanitaria entre el juzgado y nosotros; la otredad es la trinchera que nos permite disparar con alevosía, evitando que el plomo se devuelva, o de caer abatidos por el fuego cruzado.
Juzgar a otro nos fuerza, en la primera escena, a transformarlo en un otro; luego alojarnos en la placidez de multitud furibunda. Ventilar las faltas de los demás, sin hacernos cargo primero de las nuestras, es cargar una antorcha anónima, simular que las flácidas normas jurídicas y morales son evidentes y sólidas como el granito, y tan mundanas como los piojos o el papiloma.
Aún peor es hacerlo desde las cartas, o desde las meras y vanas cartas. No cuestionaré la sinceridad de Fesal Chaín, de Christiano Dibujista o Carmen Herz, la valentía de rubricar una epístola inapropiada en su germen, pero que luego echada al vuelo permite que tantos la usen como un modo de hacer carrera, capitalizar su nombre o hacer ostentación de sus respectivos oficios, otros tantos que han hecho poco o nada por la humanidad y que por el ruin precio de estampar una firma ostentan la calidad de veteranos de batallas en que han brillado por su ausencia.
Lamentablemente este tipo de misivas dejan abierta ex profeso la puerta a los exhibicionistas, nunca me han parecido un modo honesto de sentar nuestra molestia, me merecen el respeto de otras muletillas movimentarias como las velatones, las marchas para “entregar una carta al presidente” o los actos “políticos culturales”. Así como ellas están abiertas a todos, o casi todos cuando se trata de una epístola; están invitados los que pertenecen, más oficiosa que oficialmente, al mundo del “arte y la cultura”.
De ese modo hacemos correr la humilde denuncia con la esperanza que prospere en una estampida. En ese momento dejamos de ser los individuos, valientes o pintamonos, que firmamos una carta y nos formamos en la turba, el trasero nos lo olisqueamos al tiempo en que los postes ya son antorchas y las banderas de paz capirotes.
Sería fácil juzgar a todos desde la falacia técnico jurídica de que el señor Herberg tiene el derecho de hacer con sus cosas lo que se le venga en gana, o decir lo contrario y concitar aplausos, pasarme al bando de mis compañeros, colaborar con fósforos y brea para achicharrar a quién se aleja con sus obras de la aséptica poltrona de lo políticamente aceptado.
Prefiero preguntarme por nuestra memoria, aquella que se nos olvidó, la que hoy recordamos oportunamente, oportunistamente, neuróticamente.
Pienso en todos aquellos que han muerto sin que ningún compatriota los haya ido a visitar, de los cientos de héroes, prohombres, monumentos que padecen su vejez en silencio, en el más absoluto olvido, próceres que al fallecer nos apuramos a homenajear, dedicarle sentidas palabras, pésames virtuales, meramente virtuales.
Cuando muere alguien la tierra se nutre pero la humanidad pierde algo muy valioso. Los grandes hombres, también las grandes mujeres (nota para las fundamentalistas), exceden con creces a sus obras, ellas apenas comprenden una ínfima fracción, una marginal dimensión de un creador al cual dejamos pudrirse por varios lustros, incluso décadas, antes del funeral de Estado.
Cuántos hombres han optado por martillar una bala en su sien y llevarse en tal arrebato al genio, imponiéndonos la carga de soportar la vida sin ellos.
No creo que Herberg tenga derecho a destruir su obra, la que súbita y extemporáneamente pretendemos expropiar, es más, aquella de la que presumimos ya haber socializado por el mero hecho de suscribir una epístola. Tampoco opino que lo que hará, o lo que ha dicho que hará, es correcto. Juzgarlo de fascista, porque su método será la quema, me parece excesivo, su intención es la destrucción creativa, hacernos recordar mediante el espectáculo del olvido.
Y destruir su obra podrá ser tildado de egoísta pero en ningún caso de criminal. Quemar sus obras es parte inherente e inseparable de esa obra, y si ello nos perturba por lo innovador es porque convenientemente hemos olvidado a Kafka o Van Gogh al tiempo que hemos recordado que poseíamos los filmes de Herberg.
Sólo el trauma nos permite fijar algo en la mente de forma permanente, para recordar u olvidarlo, y pienso que esta quema es la oportunidad para que la memoria deje de ser el museo que hoy es.
Visto desde la patota el fin justifica cualquier medio, desde un maletero recurso cautelar interpuesto por algún gris tinterillo peninsular hasta tironearle el delantal al embajador chileno en Francia, el infame Jorge Edwards. El objetivo es satisfacer nuestro capricho cibernauta de la temporada, demostrar lo fuerte que somos ordenando ceros y unos en nuestras computadoras.
Prefiero que se aproveche la oportunidad para acusar la vergüenza de museo de la memoria, y la pésima memoria, y franqueza, para recordar que así es y que lo merecemos. La hipocresía de alagar como autoridad a la directora de un museo que nos dice que las violaciones de DDHH fueron asunto del pasado, de validar un instituto de DDHH que su única función es pagarle un sueldo a una amiga de Bachelet. (otra olvidadiza)
Denunciar que un empresario del espectáculo es el ministro de cultura, que es el sucesor de otra empresaria, del espectáculo y la política, y que por lo tanto no se le podría pedir nada parecido a hacerse parte en un conflicto ético. Luciano Cruz, un hombre atribulado por sus negociaciones delictuales para desviar dinero fiscal para sus amigos no podría tener interés alguno de intervenir en un debate que necesariamente desnuda a sus camaradas.
Hacer ver que no podemos recurrir a nuestro embajador en Madrid pues está ocupado tratando de encubrir cómo usa nuestro dinero para sus negocios privados; sus energías están puestas en evitar el escándalo y la cárcel.
Y recordar que el Señor Jorge Edwards, eximio escritor, no está a la altura del conflicto, no porque la izquierda apolillada no le perdone que escribió persona non grata sino por tolerar ser embajador de un gobierno corrupto y abusador como el de Piñera. ¿Cómo le pedimos a Edwards que vele por nuestra memoria sino es capaz de recordar que en nuestro país se apalea al pueblo todos los días por exigir sus derechos?
Con lo que haga Herberg cada uno tiene su opinión, el caso es que él tiene todo el derecho de hacer lo que se le venga en gana, así como otros de oponérsele, pero no veo de qué modo podríamos persuadirlos a cambiar de opinión si no hemos aportado con nuevos antecedentes ni mejorado los argumentos.
Adhiero a la propuesta de Lady Misterio, prefiero que Herberg suba y libere todo su material en vez que hacer una pira con él, que lo esconda, para un pronto olvido, en lo inmediato, en lo que creemos imperecedero, que es la internet.
Si reprochamos el egoísmo del cineasta, su insolente pretensión de despojarnos de una tajada de nuestra memoria ya olvidada, recordada gracias a dicho acto juzgado como egoísta, también lo es el que abusemos de nuestra calidad de agraviados para calzarle el traje de penitente y lo hagamos desfilar el tiempo suficiente para expiar sus culpas, las nuestras, o hasta que pasemos a otro tema, a otro trending topic, y el recuerdo que quisimos forzar simplemente se nos esfume, se nos olvide nuevamente.
Adjunto la carta de Lady Misterio:
Don Miguel Herberg
Le escribo uniéndome al resto de mis compatriotas para entregarle mi opinión e impresiones que ha generado el acto que realizará a mediados de marzo.
Hace un par de días, me llegó esa entrevista que le hacen en España, en que habla sobre todo el material de esa época tan oscura para este país.
Y me quedé sorprendido cuando usted pretendía quemar todo el material y enterrarlo.
Vi todo el documental, esperando una razón para dicho entierro y aún no entiendo completamente el por qué usted desea enterrar todo esto.
Le escribo como cantor y cineasta, no tengo la experiencia ni en edad ni en trabajo que usted ha tenido, pero si hay algo que he podido comprender en estos cortos años de trabajo con las palabras, las imágenes, los sonidos y las maquinas que intentan capturarlas. La cámara, el libro, la grabadora, son redes que capturan la palabra viva, la imagen, viva, el sonido vivo, para asesinarla volviéndola inmortal. Todo registro es un acto de enjaulamiento, es tomar un pájaro libre en la oralidad, capturarlo y exhibirlo. De esta forma es la única que logro entender la acción que pretende cometer al quemar todo el material y su registro...
Enterrar el pasado, liberar a sus pájaros enjaulados...
Pero, también creo que por otro lado, este país es un país con su memoria atrofiada, como casi todos los países, ya que vivimos una época de memorias atrofiadas, pero en lo particular, y por sobretodo, refiriéndome a Chile, es un país de memoria atrofiada y casi inexistente. Un país donde hay un lugar llamado "museo de la memoria" donde no se exhibe ninguna imagen ni ningún registro sobre la tortura en chile, más que un par de palabras escritas y una camilla de tortura (parrilla), todo muy higiénico, todo muy limpio, todo muy insensible. Es bizarrisimo en un país donde torturados y torturadores continúan vivos, haciendo un extraño esfuerzo por olvidar. Y por otro lado, estamos sus hijos, luchando contra el mito y la mentira. Peleando por que exista memoria alguna, pero ha resultado tan difícil.
Sentí una profunda pena al enterarme de su acción... Perdóneme caballero si me tomo la libertad de un poco de exceso de confianza, pero a las finales somos humanos, usted hace lo que quiera, yo hago lo que quiero, y quiero decirle lo que estoy pensando...
¿Por qué en vez de enterrar sus materiales en Europa de forma tan europea no libera sus pájaros a la forma americana?
En vez de anular el contenido, anule al autor, libere su material, entréguelo gratis a todas partes, déjelo volar en las redes diseñadas para darle vida a este frankenstein del cine.
Lo siento si me he sobrepasado, espero me entienda.
En caso de que cambie de opinión acá en este tierra y en esta persona, tiene un servidor, que pone su brazo y trabajo para salvaguardar ese material y difundirlo."



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lunes, 12 de marzo de 2012


Schilling versus Lavandero.
Por Ariel Zúñiga Núñez.

Pese a los letreros que adornan el frontis de nuestras UDIversidades, a los avisos que tapizan, y financian, la prensa canalla, y a las leyes pinochetistas y bananeras que rigen la materia, tanto en periodismo como la abogacía no son profesiones que se adquieran producto del cumplimiento de exámenes académicos, y pago de aranceles, son oficios que se cultivan con dedicación y paciencia.
Sobran casos de personas que han terminado sus estudios de derecho y jamás se han aparecido en un tribunal; también de otros que son grandes periodistas y jamás han pisado una universidad.
El caso de Mario Schilling es paradigmático, tengo entendido que es periodista y abogado, al menos en el papel, pero todo el mundo lo conoce por el ejercicio de otro oficio: El de relacionador público.
Los gringos distinguen entre los abogados de negocios, o corporativos, y los litigantes. No es lo mismo ser el asesor comercial de “La Polar”, quien redacta sus contratos leoninos, y quién planifica el modo de consumar la estafa masiva, al de los litigantes que deben presentar recursos en los tribunales para evitar que los encarcelen. Tampoco es lo mismo el periodista que arriesga su vida por obtener una respuesta hasta ahora silenciada, inconveniente para el poder, que aquel que usa, o más bien abusa de, la palabra para confundir a las masas para encubrir al poderoso.
Mario Schilling fue contratado por la fiscalía metropolitana oriente en calidad de periodista, no de abogado, nunca ostentó el cargo de fiscal, y no para ejercer el periodismo sino que para confundir a los ciudadanos de las oscuras resoluciones del ministerio público. Su labor fue el encubrimiento de Xavier Armendariz, su jefe.
Que la fiscalía regional oriente necesitara de un relacionador público es, de por sí, una demostración de que algo precisaban ocultar. Una institución que cumple la constitución y las leyes basa su respetabilidad en dicho acatamiento, y si los ciudadanos no comprender cual es la función que realizan el rol de educarlos es del ministerio de educación, no del ministerio público.
Schilling fue contratado para encubrir el caso Lavandero, y eso hizo, con tal devoción que lo sigue haciendo meses después de dejado el cargo.
Si Armendariz hubiese cumplido la ley, respetado el debido proceso, en pocas palabras hecho su pega, podría caminar hoy con la frente en alto y más, podría secar en la cárcel a Lavandero. Hoy no puede ni lo uno ni lo otro porque lo que armó no fue un juicio sino que una emboscada.
Una fiscalía ansiosa por crear consentimiento.
Mario Schilling fue contratado para achicar, para arrojar al mar parte del agua que se colaba al buque de la fiscalía por la borda. A Lavandero no lo juzgaron, lo ejecutaron. A muchos se les ha olvidado que el “juicio” lo transmitieron en vivo y en directo por la TV nacional, sin embargo nunca más hemos visto esas imágenes.
Desde su cargo de relacionador público Schilling también nos dijo que el ciudadano Paquistaní Saif Khan era un terrorista; que el “caso bombas” había experimentado un “avance significativo”, que pronto habrían noticias. Pero no sólo noticias malas divulgó, también se abanicó con el caso la “Quintrala” demostrando lo eficiente que puede ser nuestra justicia cuando se trata de investigar la muerte de un Patricio.
Y así como la fiscalía no pudo jamás contener su verborrea, su necesidad de televisar sus decisiones, antes incluso que ellas se materializaran en acciones judiciales o policiales, el señor Schilling, una vez sin pega, tampoco ha podido soportar la vida sin exhibirse en televisión.
A menos de una semana de dejar su trabajo de relacionador público de Armendariz, consiguió que sus amigos periodistas de TVN realizaran una nota sobre un intrincado caso de un trabajador que demandaría a una aerolínea por problemas laborales, hasta ahí todo raro, hasta que aparece el abogado que lo representaría, adivinen quién.
Luego apareció denunciando a su nuevo empleador, una UDIversidad de mala muerte que antes era un preUDIversitario, súbitamente se había dado cuenta que dicha institución era una mierda al recibir una carta que lo conminaba a aprobar a todos sus alumnos. Hasta ese minuto a Mario Schilling no le había parecido nada de mal dictarle clases a alumnos que con suerte obtuvieron 450 puntos en la PSU; aprobarlos a todos, o reprobarlos no trae ninguna consecuencia, ninguno de ellos será abogado, a lo más serán procuradores titulados de esos que abundan... o relacionador público, quién sabe, Chile es un país generoso (con algunos).
Como el síndrome de abstinencia televisiva es más fuerte, la angustia por figurar, Schilling irrumpe ayer domingo mediante El Mostrador con el claro fin de pegarle en el suelo, a alguien que él creía abatido, el ex senador Jorge Lavandero.
Los fachos furiosos y la caja de pandora.
La noticia sobre el homenaje que se le realizaría a Jorge Lavandero fue la oportunidad para que el facherío, aún dolido por la funa a Labbé-Krassnoff, se expresara. Su falta de tacto, y de intelecto, consiguió lo contrario: Que los medios de comunicación del capital se vieran obligados a contar qué había pasado con Lavandero luego de haber sido encarcelado.
El ex Senador no está muerto, como muchos lo quieren, está vivo, hace un par de años presentó un libro sobre su caso, ese libro ha agotado varias ediciones, y en los medios nada se ha dicho, ni una sola palabra.
Desde que fue puesto en libertad ha acusado públicamente a Armendariz de tenderle una trampa, y éste, se ha refugiado tras las faldas del ministerio público y hoy lo hace detrás de su espinita, el relacionador público Mario Schilling.
Sólo los fanáticos lavanderistas, que sí existen, dirán a los cuatro vientos que el ex senador es inocente. Yo jamás he dicho algo parecido, lo que he reiterado hasta el cansancio es que a Jorge Lavandero Illanes se le privó de la garantía procesal más importante que dice respetar este país que es haber sido juzgado en un juicio oral, público y contradictorio.
Armendariz se preocupó de conculcar este derecho, Schilling de encubrirlo.
Ya que no hubo juicio oral jamás se presentaron las mentadas “pruebas” que dice hasta ahora que posee el ministerio público el Sr Schilling, es más, perdió cualquier posibilidad de poder presentarlas.
Cuando Schilling dice que no se puede cuestionar lo que se hizo pues Lavandero ya ha sido condenado por los tribunales estamos frente al caso del estafador beneficiándose de su propia estafa. El ministerio público en vez que procurar la resolución de este conflicto haciendo su pega debe pagarle a agentes externos para diseminen cahuines de peluquería con tal de justificar la canallada que perpetraron.
Lavandero tiene todo el derecho a gritar a los cuatro vientos lo que se le dé la gana, que la fiscalía entre en pánico por ello es porque mucho tiene que decir aún sobre este caso.
La confesión de Schilling.
La entrevista a Mario Schilling en El Mostrador es muy interesante, desde el punto de vista legal.
Hasta ahora nadie había reconocido que la fiscal Erminda Vidal había sido expulsada porque Guillermo Piedrabuena no soportó la idea de que su investigación no concluyera en la presentación de cargos contra Lavandero. Es decir, el fiscal nacional, antecesor de Chahuán, no mandó a Armendariz a la Araucanía para que realizara su trabajo con imparcialidad, que es lo que la constitución exige, sino que a condenar a Lavandero a como diera lugar.
Tampoco alguien había sido tan torpe, o caradura, como para mencionar que existían “múltiples testigos” que coincidían en lo mismo.
Digo torpe porque esos testigos jamás se presentaron como tales y si existían no se entiende porqué el Sr Armendariz instó a Balmaceda, abogado de Lavandero, a que llegaran a un acuerdo en vez que ir a juicio.
Digo caradura porque al hablar de estos asuntos rebasa todos los límites de una conducta aceptable para un ex funcionario público que es guardar reserva de lo que conoció durante el desempeño de su cargo, máxime cuando la divulgación lo expone a ser perseguido por injurias y calumnias.
Y en el paroxismo de su caraderajismo dijo:
..el fiscal no se tiene que rebajar para querellarse contra ex imputados y acusados y condenados por delitos sexuales, porque sino cada fiscal va a tener que rebajarse a presentar querellas de cada criminal que investigó”.
Las estadísticas de la fiscalía son públicas, los condenados en libertad no se cuentan por cientos sino que por miles ¿Cuantos de ellos han acusado públicamente a los fiscales de tenderles una trampa? ¿Cuantos de ellos publicaron un libro explicando sus fundamentos?
Lavandero ha sido el único que ha realizado dicha tarea por lo que la carga oprobiosa de “rebajarse” que esgrime Schilling desnuda la intención de éste y su entrevista: Confundir al lector incauto.
Si eso fuera poco, el ex relacionador público de la fiscalía oriente, y ex profesor de la UDIversidad Pedro de Valdivia, Mario Schilling, además volvió con otro asunto que a fuerza de años se había podido encerrar en la caja de Pandora: El de la ex pareja de Lavandero, y ex presidenta del Consejo de Defensa del Estado, Clara Szczaranski.
Todos sabemos, hasta los ex alumnos de Schilling, que la garantía del debido proceso prevalece ante todo malabarismo y tinterillada, empezando por “los testigos de contexto”. Como recordó Lavandero en sus entrevistas el jueves pasado las declaraciones de Szczaranski y Coulon eran injuriosas, el tratar de blanquearlas, llamándole a pruebas a injurias en los medios de comunicación, no significaba que ellas tuvieran el propósito de probar el caso de la fiscalía sino que...
...algo decisivo y que quebró internamente al senador fue el testimonio de Bruno Coulon, que era hijo de Clara Szaransky, que declaró haber sido abusado por el senador mientras él estuvo conviviendo con su madre, y eso fue un detonante.” (Mario Schilling en El Mostrador)
Por lo tanto para el abogado Schilling el rol de los fiscales es “quebrar internamente” a los imputados en vez que probar más allá de toda duda razonable la existencia de un delito y la participación culpable del acusado.
Al parecer el Sr Schilling faltó a las clases sobre prueba ilícitamente obtenida cuando estudió periodismo, o a las de ética periodística cuando estudió derecho, o viceversa, o da lo mismo. Todo lo que dice este señor, un vil jurero, un mercenario de la palabra está contaminado con el autoritarismo, el nulo respeto a los DDHH que tiene convertido al ministerio público en una institución tan oscura y tenebrosa como la judicatura de los años ochenta.
Viles mafiosos, incapaces de reconocer errores, defendiéndose entre ellos con una lealtad de hampones, tratando de salvar sus posaderas mientras cobran por seguir diseminando veneno en televisión.
De qué nos sirve que se aboliera la tortura con el nuevo proceso penal si nuestros fiscales creen que el modo de investigar es “quebrar internamente” a los imputados en vez que producir información oponible a terceros conforme a los derechos humanos. Ahora entiendo porqué a Saif Khan se le negó un traductor, un abogado, un baño y un vaso de agua durante todas las horas que duró su interrogatorio; porqué el ministerio público filtra información personal de forma deliberada a los medios de los imputados e intercepta las comunicaciones de sus abogados defensores.
Una institución que realiza su trabajo conforme a derecho no requiere contratar ni matones, ni testaferros, ni relacionadores públicos.
Schilling comparó a los defensores de Lavandero como los creyentes de la virgen de Villa Alemana. Me parece que el ejemplo es proporcional a la inmundicia que se esconde. El caso Lavandero tiene mucho de aquel montaje de los 80', y Schilling lo sabe muy bien, aquí se hizo creer a todo un país que al senador se le había probado un delito, y esto no es así. Ninguna de las “pruebas” de las que se ufanaron los fiscales, y que aún Schilling presume de que existen, han sido presentadas alguna vez para un escrutinio público.
Es por esto que Schilling se refugia en un terreno que él cree sólido: “Lavandero es culpable porque así lo sentenciaron los tribunales”.
Yo digo algo distinto, no reconozco un fallo judicial que no resiste análisis, y que se dictó contra las garantías procesales de un imputado. Y lo he dicho, y lo diré, tanto en el caso de un poderoso como Lavandero como al de cualquier hijo de vecino que se ha topado con una emboscada de estos pacos paranoicos con traje italiano que se dicen fiscales.
Y lo reiteraré por enésima vez: Quién le debe una explicación al país no es Lavandero, ni es Schilling, es Xavier Armendariz.
Si no son capaces de lavarle la cara a su sistema judicial su único aporte será el de sentar las bases para su destrucción. Urge una reforma, una de verdad, es más, urge un país nuevo, uno en donde los mentirosos profesionales, como Schilling, no sean invitados a la tevé.

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lunes, 9 de enero de 2012

Sangre nueva para derrotas vendidas de triunfo.
Por Ariel Zúñiga Núñez ( @azetaene )

Me gustaría ser libre, y confundir mi horizonte con lo existente, como creen aquellos que se dicen artistas, no puedo, soy esclavo de lo que siento, pienso y acuerdo con mis pares.
Quisiera ser libre para no dar más tribuna a los aparecidos, pero me debo a mis responsabilidades asumidas, haré cuánto pueda para evitar que nos desbarranquemos nuevamente, podemos ganar este 2012 o guardarnos bajo techo por 20 años o más.
Hablar de los figurones es darle tribuna. No hay mala publicidad sólo publicidad, ellos lo saben, están bien asesorados, todos les sirve, que los agasajes o los reputees.
Si algo me conmueve es la “expectación” del sub mundo de la política porque Giorgio Jackson anuncia la subida de una página web. Hacen fila, y la cierran, para hablar de lo necesario, de lo oportuno, de lo supercalifragilística que es la idea. Al igual que los chicos Mac, esos que establecen relaciones amorosas con los objetos y se ponen felices porque la industria electrónica lanzará al mercado una nueva baratija, los politicastros consideran una buena “señal” que algunos “jóvenes” caigan en la trampa y se sumen al coro de que la única forma de combatir a la bestia es alimentarla.
Jóvenes prematuramente adultos, con todo lo que ello implica. Un aro en la boca para aparentar rebeldía, el seño fruncido para recibir a los periodistas, para hablar a lo serio, a lo viejo, el dialecto insulso y binominal.
En los sesenta decían que no se podía confiar en nadie mayor a treinta años, al perder la ingenuidad el mundo se ha dado cuenta que la edad no es sinónimo de juventud ni esta de lealtad.
No sólo Luc Cohn Bendit, dirigente “emblemático” del mayo del 68' pasó de “asesor” de trasnacionales y gobiernos a flamante eurodiputado verde, la “reconversión laboral” fue generalizada.
¿Para qué ponerse odioso y comenzar a pasar revista entre los ex dirigentes estudiantiles nacionales? Las empresas premian la rebeldía con los pies en la tierra, la capacidad de paralizar un país y después sentarse en un directorio, a eso lo llaman “liderazgo”.
Este movimiento no ha necesitado líderes, ni los necesita, el mero hecho de que cada uno de los “emblemáticos” jure de guata que sin su aporte todo habría fracasado es un insulto a los millones que marcharon, confeccionaron carteles, pelearon con un paco, recibieron un palo, pelearon a puñetes con matones enviados por el “sostenedor” y se cagaron de frío por un largo invierno. Se tuvo que pelear en dos frentes, desde mayo a septiembre, en cada asamblea, en cada medio disponible, contra los del gobierno y contra estos autodesignados emblemáticos e indispensables para que no bajaran las banderas y cumplieran su cometido.
Pese a ello moderaron, trucaron, amoldaron la voluntad popular bajando la gratuidad y la nacionalización del cobre por extemporánea, inoportuna, innecesaria e irrelevante ¿Para qué tomarse tan en serio las cosas si de lo que se trataba era de ganar una alcaldía, firmar un libro o crear un “referente”?
Al menos tengan la hidalguía de llamarlo partido político.
Son los efectos del 2011 que aún no termina, un año dedicado para remover las máscaras con que cada uno se cubría. Los fachos recalcitrantes ya no pueden decirse de centro derecha ni liberales, los pecé se apotijuntan con los decé mientras brindan por la buena salud del gobierno de norcorea y vapulean a policía secreta de Hinzpeter al tiempo que brindan con la mujer del creador de la STASI.
Este 2012 será de lucha, de todo por el todo. Es una buena noticia que los Jackson se unan, que su rancia y avinagrada mentalidad representativista, cupular, se exprese. Que se formen en el frente ahí donde todos los veamos. La bala que mata es la que no se escucha y a estos niñitos los tenemos bien cachados desde hace rato, no les perdamos de vista.
Han cruzado el campo de batalla de punta a cabo para administrar oxígeno a la nuestra agónica clase dirigente, a nuestros enemigos. Pudiendo ser verdugos han elegido el rol de enfermeros.
Es cierto que la inscripción obligatoria nos impone un escenario en que podemos jugar pero en nuestra lucha importa todo, casi todo, cómo se juega.
No hablo de perder a todo evento sino de evitar perder mientras se cree ganar. El regalo envenenado de la clase política amortajada es lo que me preocupa en lo inmediato. A fin de cuentas Jackson se ha prestado para tutear a Fernando Paulsen y hablar de las “partidas de presupuesto” y la última “editorial de la Segunda” a lo Boric.
Cualquiera que haya estado al lado de Piñera, de Bulnes, Lavín y Villegas y no haya aprovechado de putearlos, de escupirlos en la cara, no cuenta con mi confianza. Se nos ha menospreciado, se nos ha golpeado, se nos ha asesinado y cagado la vida, mis dirigentes, mis líderes, son los que procuran causarle daño al enemigo no besarles el trasero en procura que el favor se pague con otro, y la correa transportadora de la traición popular y el éxito individual no se interrumpa.
Tanta moderación es de monaguillos, tal pacifismo es de cementerios. No quiero a esas pinturitas timoratas, me alegra el día que muestren su juego, que dejen en claro que luchan para sus ambiciones, para sus respectivas carreras de dirigentes emblemáticos vitalicios.


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Se viene el estallido

Ariel Zúñiga

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